Pasión y entrega, el destilado del buen ron

Mario Villanueva, director Comercial de Licores Veracruz. Foto: Cortesía.

“Para emprender se necesita mucha entrega, pasión, amor por lo que se hace y gusto por seguir construyendo” sostiene José Villanueva, miembro de una familia formada entre barracas, que a lo largo de tres generaciones ha colocado el nombre de su empresa, Licores Veracruz, en las tiendas gourmet de 28 países.

En entrevista telefónica, el director de Operaciones de la pyme veracruzana, destaca que son la única empresa a nivel mundial que ha sido galardonada con el Cristal Award 2014, un reconocimiento que otorga el International Taste and Quality Institute (ITQI), a productos con tres estrellas, durante tres años.

“El ITQI junta a los 120 chef más famosos de Europa. Lo convocan para esta evaluación anual y es una cata a ciega, los jueces no saben la marca, sólo que son rones mayores de 20 años. Es el máximo galardón que entregan y somos los únicos en el mundo con el Cristal Award 2014 con un ron de 20 años”, expone por su parte Mario Villanueva, director Comercial de la empresa.

Y fue justo hace 20 años que la familia Villanueva comenzó a incursionar en mercados fuera de México. Hoy sus diversas variedades de ron y tequila se pueden encontrar en tiendas como Harrods, en Gran Bretaña o El Corte Inglés, en España. En México, están presentes en Liverpool y el Palacio de Hierro. La empresa también explora los mercados de sur y sureste de Asia, en busca de nuevos escenarios.

“En exportación hablamos de 8,000 cajas anuales. Somos una empresa mediana enfocada al segmento gourmet, lo que nos ha permitido salir adelante en un mercado más selecto. Nuestras ventas de este año son similares a las del 2013, lo que significa un reto buscar nuevos nichos y alternativas. El mercado de exportación están en crecimiento progresivo, estamos trabajando el sur y sureste de Asia para ampliarnos”, comenta José Villanueva.

UNA DE GALLEGOS

Licores Veracruz comienza con una historia de gallegos radicados en Orizaba hace cerca de un siglo, entonces se llamaba Licorera Veracruzana. Debido a su avanzada edad deciden vender su negocio a la familia Villanueva, la cual traslada la empresa a Córdoba. Eso sucedió hace 53 años.

“Hacemos bromas sobre los gallegos, pero en realidad son gente muy inteligente, muy emprendedora”, asegura el director de Operaciones y afirma que la ciudad de Córdoba fue una gran productora de ron.

Durante más de medio siglo, Licores Veracruz ha sido dirigida por tres generaciones de Villanuevas. La transición, relata Mario Villanueva, no fue fácil ya sea por la complejidad del mercado, las regulaciones que lo norman y porque se trata de una industria que también obedece a las tendencias de moda.

“El Gobierno corporativo es cuando la cabeza toma la decisión de pasar la batuta y se lo hace saber a toda la familia. No sucede eso, siempre hay incertidumbre. Nosotros aquí lo vivimos. Ahora que mi tío José Villanueva tomó la batuta no siempre fue claro para todos, hasta que llegó la primera generación y dijo ‘así se hace y todos se alinean’”.

José Villueva abunda en el comentario: “Hubo votaciones y concesos, de hecho mi madre, Cecilia Barragán de Villanueva, sigue como directora general y a ella se le da resultados nada más. Se necesita mucha entrega, pasión, amor por lo que se hace y el gusto por seguir construyendo”.

Cada generación ha aportado a la empresa. Mario Villanueva afirma que sus abuelos, padres y tíos “todos nacieron entre barricas, conocen la industria, la traen en la sangre. La tercera generación traemos más el tema de la tecnología y la modernización y eso ha hecho que las cosas se estabilicen”.

CON PROVEEDORES, CALIDAD CONSTANTE

Además del premiado Ron Mocambo de 20 años, los 40 empleados de la empresa cordobesa producen otros rones también de categorías Premium y Ultra Premium como el Mocambo de 15 y 10 años, y su tequia Hijos de Villa, cuyos diseños están registrados y patentados a nivel mundial.

José Villanueva asegura que la calidad de sus productos es la misma en todos los mercados en los que están presentes. “Esa es nuestra divisa: la misma calidad para cualquier destino del mercado y cuidando que sea en el precio”.

La empresa trabaja con 11 ingenios de caña de azúcar que hay en la región. Su materia prima es el guarapo o jugo de caña. Uno de las exigencias a sus proveedores es mantener sin variaciones los perfiles organolépticos y físicos-químicos de los destilados.

Esa ha sido una de las condiciones y retos que les ha permitido mantenerse como un jugador en el mercado de exportación, a lo que se suma el conocimiento de leyes y regulaciones de los países a los que llegan sus productos, y sus añejamientos de más de 31 años en sus barricas.

Finalmente, José Villanueva reconoce los apoyos que han tenido de los gobiernos federal – a través de ProMéxico- y estatal –con la Secretaría de Desarrollo Económico Portuario- para poder exportar y competir en ese exigente mercado.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario