Luna de Queso, llena de sabor a San Miguel

Foto: Eleconomista.mx

Un toque gourmet francés que se funde con la creatividad mexicana

San Miguel de Allende, Guanajuato.- Los aromas y sabores de los quesos artesanales que producen sus padres desde hace más de 30 años forjaron el destino de Mariana Peraza, una empresaria exitosa de la industria quesera local.

Y es que Patricia Hernández y Carlos Peraza, sus padres, le inculcaron desde pequeña el gusto por ese lácteo, así como a valorar el delicado proceso de su elaboración.

Patricia Hernández es especialista en Lactología por el Institut Politecnic de Lorena, Francia, pero más allá de sus estudios, ella se dejó influir por los sabores desvelados durante sus múltiples viajes a Europa, donde descubrió el arte de degustarlos.

Ante aquel entusiasmo comenzó a crear sus productos, que mezclan la creatividad mexicana y las recetas francesas favoritas.

Aquellos productos empezaban a posicionarse por su alta calidad, pero Mariana decidió que ella debía ser quien pusiera en alto los productos que sus padres elaboraban no sólo con altos estándares de calidad, sino con la pasión que caracteriza a su familia.

Así, en el 2006 nació Luna de Queso, la quesería gourmet con mayor reconocimiento en San Miguel de Allende, que además de comercializar los quesos de su familia, ofrece más de 70 variedades elaboradas en diferentes regiones de la república mexicana.

“Ofrecemos productos lácteos de Baja California, Chiapas, Zacatecas, Nuevo León, Puebla, Jalisco, Michoacán y Querétaro”.

Peraza explicó que su negocio es reconocido por proveer productos de alta calidad y para todo tipo de cocinas, como la asiática, india, thai, italiana, mexicana, griega, libanesa, entre otras gastronomías.

“Soy una amante de la comida y sé lo difícil que es conseguir ingredientes de alta calidad cuando te gusta cocinar comida del mundo, así que trate de juntar en un lugar los ingredientes más importantes para gente que le gusta cocinar y comer rico”, mencionó la empresaria guanajuatense.

La especialidad de la tienda, dice Peraza, es que brinda un servicio de información sobre los tipos quesos, “no sólo vendemos un trozo de queso, también buscamos ampliar el conocimiento de nuestros clientes para que aprendan a distinguir y disfrutar de estos lácteos”. Las estrellas del lugar son el queso de la casa, el corazón de cabra y el camembert de cabra.

Aunque la producción es muy pequeña, ella confía en que pronto habrá más hoteles como el Rosewood San Miguel o restaurantes como La Burger que soliciten tablas de quesos exclusivas.

Actualmente sus productos se distribuyen en el Bajío, pero está segura que su negocio, de la mano de las dos marcas de quesos gourmets que elaboran sus padres, seguirá prosperando.

“Todos nuestros productos son hechos con leche de distintos productores de la región, ya que nuestra misión es fomentar el aprecio por lo local”.

Expuso que para ofrecer el mejor producto utilizan leche pasteurizada de la más alta calidad, de cabra y vaca, con 100% leche, libres de conservadores, aditivos químicos, hormonas, colorantes y sabores artificiales, principalmente.

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CRÉDITO: 
Arcelia Lortia/Enviada, El Economista