Twittea.me: hacer negocio con las tendencias

Arturo Garrido. Foto: Fernando Villa del Ángel./ elempresario.mx

Permitir la comunicación entre él y sus amigos fue el primer paso para que hacia finales del 2008 Arturo Garrido comenzara una empresa con resultados inesperados. “Yo pensé que era un proyecto que iba tener de lado, una especie de hobby que iba mantener y que la gente lo iba a utilizar, pero no al grado de una compañía a la que le dedico 100% de mi tiempo”, confiesa Garrido.

“Twitter tenía pocos meses de haberse liberado al público, entonces yo estaba haciendo algunos desarrollos en móvil, y me pareció un buen ejercicio en ese momento, para que también lo pudiera usar la gente”, comentó el empresario al recordar cómo surgió su idea.

Twitea.me es una aplicación informática cuya carta de presentación es “ser de utilidad para la gente”. Su principal fortaleza es que va dirigida al usuario común, en un momento donde las compañías de tecnologías de la información compiten por abracar mercados como seguridad informática, tecnología móvil, entre otros, que son del interés de grandes corporaciones.

“Es un servicio que permite a la gente utilizar Twitter y Facebook mediante mensajes de texto, tan sólo con entrar al sitio twitea.me. Se registran y posteriormente se ligan las cuentas. Una vez hecho eso, la página le asigna un número local al usuario, al cual tiene que enviar los mensajes de texto: así los usuarios envían un mensaje SMS al número que le dio Twitea.me y el contenido se publica en su timeline”, explica el creador de este concepto.

Contra la tendencia

“Por aquel entonces la penetración de smartphones 3G era más baja de lo que todavía es ahora… la mayoría de los amigos que yo tenía en Twitter no tenían smarthphone o recién salía el iPhone, no muchos tenían acceso a Internet de su móvil y eso fue el motivo: que la gente lo pudiera utilizar y que tuviera una utilidad real”, recordó el director de Twitea.me.

Sin inversión externa y sin acceder a fondos de capital, solamente con el dinero aportado por los socios, salió adelante este negocio. “Sí fue un reto, con el poco o mucho capital que aportamos, ir logrando lo que hemos hecho, en particular levantar lo que más nos importa, que es aumentar la base de usuarios”, detalló Garrido.

El crecimiento como objetivo

Seis personas laboran en esta pequeña empresa. Su socio, Jesús Cortázar, y cuatro empleados más, todos ellos en un turno de medio tiempo, pero atienden a una base de personas que supera las 25,000. “Tenemos capacidad para crecer de cinco a 10 veces todavía al tamaño actual, sin ningún problema”, estima Arturo.

Garrido confiesa que buscan la difusión y expansión para invertir y crecer, lo cual no es tarea fácil. Gracias a que fueron catalogados como uno de los proyectos mexicanos del BizSpark One de Fundación México Estados Unidos para la Ciencia y Microsoft, se vislumbra un panorama alentador donde contarán con asesoría y contactos que podrán facilitarles su camino ascendente.

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CRÉDITO: 
Víctor Salazar