La fortuna le saluda a los audaces: Martín Gutiérrez

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La empresa Moneda Blanca cuenta con 300 sedes, más de 30,000 distribuidores y este año abrirá fabrica en China y Argentina

Hace nueve años, con 200 pesos de inversión, Martín Gutiérrez­ creó Moneda Blanca, empresa que desarrolla y distribuye productos biotecnológicos benéficos para salud y que hoy en día cuenta con casi 300 sedes a lo largo del país y más de 30,000 distribuidores.

La empresa factura millones de dólares anuales, exporta a seis países y este año establecerá fábricas en China y Argentina. Además, ha creado dos empresas alrededor de Moneda Blanca.

En entrevista, el empresario de 28 años nos cuenta cómo ha logrado que estas empresas sean exitosas.

—¿Cuál fue el principal factor que te motivó a ser emprendedor?

La necesidad, vivía en un cuartito en una vecindad de Iztacalco, en la Ciudad de México. En aquel entonces me dedicaba a cantar en los camiones y así solventaba los gastos de la escuela.

Tuve tres intentos de suicidio y en el último, donde casi me atropellaba un camión, comenzó mi historia, porque en ese entonces le declaré a Dios que daría mi 100.

Al siguiente día salí a caminar y me encontré con un señor que vendía gelatinas, y le pregunté cómo se hacían. Me fui a la central de abastos y con 200 pesos compré materia prima y comencé a venderlas.

— ¿Qué caracteriza a Moneda Blanca?

Algo que me ha caracterizado es que las cosas que hago son únicas o innovadoras, entonces pensé en hacer una gelatina natural, 100% pulpa con tapioca, que ayuda con problemas gastrointestinales.

Moneda Blanca da calidad de vida, porque manejamos suplementos y alimentos que mejoran la salud de las personas. Además, llegamos a 1 millón de clientes mensuales.

—¿Cómo lograste expandir la empresa y llegar a crear 300 sedes?

Comencé a crecer por curiosidad, en ese entonces el gobierno de la Ciudad de México comenzó a brindarle trabajo a los invidentes en el metro y me registré en las fundación, así comencé a surtir a 170 puntos de venta en dos turnos. De ese proyecto comenzamos a capitalizarnos y meter más productos.

También empecé a distribuir en la escuela del Instituto Politécnico Nacional, Upiicsa, donde estudiaba Ingeniería Industrial y en el programa PoliEmprende nos enseñaron a hacer etiquetas y códigos de barras.

Actualmente tenemos más de 30,000 distribuidores y este año buscamos abrir fábrica en China y Argentina.

—¿Tuviste algún impedimento o dificultad para crear el negocio?

El camino del emprendedor me sirvió para ser una mejor persona y desarrollar mis habilidades. Nueve años atrás era una persona que me enganchaba con cualquier problema. La misma empresa me enseñó a que siempre pasan muchos problemas y no puedo perder el tiempo enganchándome, ahora busco cómo resolverlo.

Sin embargo, he pasado por diferentes situaciones; hace seis años, mi mejor amigo y socio se llevó 6 millones y medio de pesos y me dejó con problemas con el banco.

Ahí aprendí que cualquier persona puede ser tu amigo pero no con cualquiera puedes hacer negocios. He pasado por secuestros y extorsiones, que he visto como un aprendizaje, porque me permitieron blindar la empresa en diferentes áreas.

Lo más difícil que me ha tocado es transformar mi ser para que eso me lleve a los niveles en que estoy hoy en día.

—¿En qué momento decides crear más empresas?

Todo ha sido circunstancial, el camino nos ha llevado a hacer más negocios.

Antes contratábamos un abogado o contador, pero empezamos a tener mucho trabajo y decidimos poner nuestro propio despacho contable para nuestras empresas, convertirlo en un activo y brindar servicio a los emprendedores. También creamos una casa productora para hacer todos nuestros videos y campañas.

Nos hemos convertido en un grupo comercial que también brinda servicio a los emprendedores, lo cual logramos con Stand UP-Business, que es una incubadora de negocios.

—¿Cómo surge la incubadora?

Cuando íbamos a inaugurar sedes de Moneda Blanca a otros estados, los empresarios nos preguntaban cómo le hacían para crecer su negocio, ahí comenzamos a asesorarlos y actualmente somos la única incubadora en el país que lo hace gratis.

Con la venta de los productos los emprendedores pueden capitalizarse. Hacemos que sus ideas se conviertan en negocios a escalas millonarias.

Tenemos el caso de Zombie Lover, empresa que elabora peluches zombies, los cuales pudimos colocar a nivel nacional e internacional, que factura cerca de 3 millones de pesos mensuales.

—¿Cuántas empresas han incubado?

Parte de nuestro proceso de incubación es desarrollar el ser y hacer productos vaquita. Nosotros primero te hacemos ganar dinero y capitalizarte.
En estos seis años hemos incubado cerca de 400 empresas, de las cuales 10% hemos logrado que facturen cantidades importantes dinero.

—Háblanos de los reconocimientos que ha tenido la empresa y tu participación en el G20.

La Bolsa Mexicana de Valores nos reconoció como finalistas del Premio Estudiante Emprendedor en el 2012 y recibimos el reconocimiento como la mejor empresa de América Latina por parte de la Cumbre Internacional de Empresarios. También estamos afiliados a la ONU y he sido invitado en dos ocasiones como representante de México en el G20 YEA, el año pasado en China y este en Alemania.

No sólo somos una empresa de tecnología en alimentos, sino con propósito y objetivo.

—¿Ser joven ha representado un reto al hacer negocios?

Sí, me tengo que dejar la barba para aparentar unos años más, porque a veces hago negociaciones con empresarios de otros países, te ven chavito y quieren tomar ventaja de ello, o piensan que no tienes la experiencia.

Sin embargo, lo que hemos desarrollado estos años es factor clave cuando llegamos con el empresario.

—¿Que sigue para Martín Gutiérrez?

Seguir apoyando y brindar conocimiento a los demás y ser feliz. Siempre he dicho que el mejor liderazgo que hay es por influencia, y siempre debe haber congruencia entre las personas. La fortuna le saluda a los audaces.

—¿Qué le recomiendas a emprendedores para manejar bien su economía?

No sabemos quiénes somos ni somos lo que realmente queremos, somos un producto de lo que la sociedad y familia ha inculcado desde chico, es decir.

Los emprendedores deben conocerse, saber quién es, y la única forma es equivocándose lo más rápido posible. Deben probar qué les gusta y qué funciona en el negocio. Tienen que estar un paso adelante y ser innovador.

En el G20 platicamos que cualquier negocio tiene que estar digitalizado, tener registro permite tener los datos del negocio y crear campañas de publicidad.

Somos la única empresa que brinda información del cuidado de la saluda escáner el código que viene en la envoltura. Son tres videos, de un médico, nutriólogo y químico que hablan del producto. También hay una comunidad donde se pueden hacer preguntas y obtener acceso a un plan de alimentación sana con un nutriólogo de forma gratuita.

Es decir al cliente final le damos valor agregado por haber consumido el producto.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario