Empresas deben ser socialmente justas y políticamente correctas: Natura

Hans Werner, director de Natura. Foto: Cortesía

Un negocio puede tener la mejor estrategia de ventas, buen posicionamiento, marketing y el más destacado talento, pero si no cuenta con políticas de sustentabilidad, no tendrá buen crecimiento ni el éxito esperado.

Ante esto, cada vez más compañías están haciendo de la sustentabilidad su base de negocios, como es el caso de Natura, que en 49 años de existencia ha demostrado que se puede tener un negocio exitoso y a la par, un impacto positivo en el entorno.

“Tenemos un negocio rentable en todo los sentidos, para los accionistas, consultoras y todo el mundo. Se trata de contar con una sociedad más justa y ser políticamente correcto. Debemos tener compañías que generen este tipo de negocios, sí se puede y Natura es ejemplo de ello”, declaró en entrevista a El Empresario, Hans Werner, director de Natura.

El ADN del negocio

Hans Werner, detalló que la sustentabilidad es parte del ADN de la compañía de origen Brasileño, por lo que en todos los procesos está presente, desde el área de ventas, producción de productos, compras, finanzas e incluso en los viajes que se deban realizar.

Por ejemplo, por cada avión tomado, buscan compensarlo a través de la siembra de árboles y otras acciones que ayuden al medio ambiente.

Otra de sus políticas es la meta de reducción de carbono que cada año se plantean, así como la disminución de embalaje, porque el objetivo es “tener menos empaques pero entregar un producto de calidad”.

“Nosotros no ganamos si no cumplimos con nuestras metas socio ambientales. En el corto plazo nada se paga, pero sí a largo plazo. La sustentabilidad no es un negocio, es una forma de actuar”, enfatizó Werner.

Acciones por la sociedad

Natura es una empresa especializada en cosméticos y productos para el cuidado de la piel, pero no por ello dejan de ayudar en otras áreas.

Una de sus acciones fuera de su base de negocios, es el programa Creer para ver, que consiste en la venta de productos cuyo 100% de las ganancias se destinan a la educación en México. De esta iniciativa se han beneficiado más de 35,000 niños en 120 escuelas y 1,000 profesores se han capacitado

También se han hecho donaciones de más de 13,000 estufas en hogares donde se cocinaba con leña, lo que reduce la contaminación y previene problemas de salud.

Para poder tener una empresa que piense más allá de las ganancias económicas, Hans indicó que se deben de romper con paradigmas y ser “los primeros en tomar las olas”, porque así más empresas se sumarán y eso es "precisamente lo que queremos".

Cambios al interior

El modelo de buenas prácticas también debe ejecutarse a nivel interno, con los colaboradores que son el corazón de la compañía.

Para Natura es fundamental que las personas estén felices porque “el salario psicológico es aparte de lo económico”.

Por ello, es que la política de trabajo se basa en la libertad, donde hay flexibilidad de horarios, home office, capacitaciones y paquete de beneficios como cinco meses de licencia de maternidad y 40 días para los hombres.

De igual manera, se busca que las más de 180,000 consultoras mexicanas tengan bienestar y se sientan felices con la compañía.

Todas estas acciones, han permitido que Natura se ubique en el lugar número siete de Best place to work a nivel mundial y como la número uno de salud y belleza en el ranking Las 100 empresas y los 100 líderes con mejor reputación en México, realizado por Merco, Monitor Empresarial de Reputación Corporativa en Latinoamérica y España que evalúa la imagen de las empresas.

Una empresa mexicana

Brasil es la sede de Natura, pero para Hans la compañía ya es mexicana porque cerca de 99% de los colaboradores son de este país.

“Las personas son las que dan vida a las empresas, aunque los productos e ideas creativas vienen de Brasil, muchos son hechos en México, con el espíritu y esencia mexicana”.

Asimismo, México representa el segundo mercado más importante para la organización, por lo que en un futuro, podría convertirse en el mercado más fuerte, después de Brasil.

“Fue un reto comenzar aquí en México pero hoy ya estamos cosechando algunos frutos que se dieron años atrás”, resaltó Hans.

Cuando llegaron a México hace 13 años el panorama era incierto, pero al notar que compartían características como la alegría y energía, el proceso se facilitó. También la cultura de los mexicanos en cuestión de emprendimiento, los cautivó.

“Encontramos un mexicano muy emprendedor. La cultura de aquí es que si se puede hacer una actividad laboral, también se tiene capacidad de hacer un trabajo extra”, finalizó Hans.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario