Empresas con alto valor cultural

Ganadoras del Concurso Estímulo a la Creación de Mipymes Culturales

Crea nuevo proyecto de educación musical

José Miguel González

El músico José Miguel González Durán de León desarrolló un nuevo material didáctico para que los niños aprendan música.

“Que los niños de preescolar entren a la primaria sabiendo leer y escribir música como si fuera español o cualquier materia… porque la educación musical en México es una desgracia y hay que hacer algo”, dijo.

Son cuentos, material didáctico y pedagógico donde con el canto y el juego, los niños aprenden música de manera casi natural.

“Quiero darle a la música la misma importancia del cálculo o el álgebra, pero enseñándoles de manera divertida”, dijo.

González Durán de León es compositor, ha tenido muchas bandas de rock y hasta de salsa; el músico ya probó su método con su propia hija y en una escuela con mucho éxito. “Para mí el dinero es todo un aliviane, con él puedo comprar equipo, grabar con una orquesta y llevar todo el sistema a la Secretaría de Educación Públican (SEP), a las editoriales y a donde sea para que se le dé la importancia que tiene la música”, finalizó.

Cerámica contemporánea

Kythzia Yaraslavha

Kythzia Yaraslavha y su colectivo 1050º producen cerámica con artesanos de Oaxaca y lleva cerca de diez años trabajando, de hecho, ya vende sus artesanías en Estados Unidos -hasta al MoMa de Nueva York- o en Tokio.

“He trabajado de manera free lance estos años, desde hace tres vendemos los productos y el año pasado comenzamos a exportar. Con este apoyo espero poder comprar stock y por medio de una página de Internet vender a más lugares”, dijo.

Al año, el colectivo vende cerca de 1,000 piezas con precios desde 80 a 500 pesos pero que en recintos como el Museo de Arte de NY alcanzan hasta cuatro veces más su valor.

“Me viene bien el dinero, digo, si me dan más pues bienvenido pero claro que se agradece el apoyo”, señaló.

Rescate 
del piloncillo

Alejandro González Vargas

Alejandro González Vargas es el emprendedor más joven de los ganadores con 18 años de edad y con su negocio, Empre-ZAC, espera rescatar en Zacatecas la producción de piloncillo.

“Por desgracia, en el estado se dejó de producir piloncillo porque bajaron las ventas y los productores se fueron retirando”, dijo.

Sobre la parte cultural de su propuesta, explicó que “se trata de rescatar la cultura de la producción de piloncillo, líquido y sólido, que permita generar empleos y ayudar a la economía del estado”.

Alejandro tiene 18 años, es estudiante y hace cuatro meses se le ocurrió la idea junto a otros dos compañeros de la licenciatura de Negocios Internacionales, que diseñaron todo un plan de negocios alrededor del producto.

“Usaré el dinero para comparar insumos, maquinaria y armar una pequeña productora de piloncillo que espero detone otra vez la producción”.

CRÉDITO: 
Vicente Gutiérrez