Cómo emprender y ser innovador a los 13 años

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Para ayudar a la sociedad, no se requieren años de experiencia o poseer grandes títulos académicos, basta con pasión y dedicación.

Ejemplo de ello es Tanmay Bakshi­, especialista en programación e inteligencia artificial, quien a sus 13 años ha creado diversas soluciones, sobre todo para empresas.

Desde pequeño se interesó por la programación de computadoras, las matemáticas y la ciencia, gracias a su padre, que se especializa en las tres áreas. A los cinco años comenzó a programar y a los nueve diseñó su primera aplicación para iOS.

Ahora es el asesor más joven de IBM, autor de dos libros: Programación y Sistema Operativo iOS para Niños y otros Principiantes, y otro enfocado en las plataformas de la nube de IBM. También tiene un canal en YouTube donde enseña estos temas.

Bakshi cuenta con conocimientos de tecnología, pero su principal área de interés es el deep learning, (aprendizaje profundo) basado en el cerebro humano, que ayuda a las máquinas a realizar diferentes tareas como procesado de texto o reconocimiento de objetos.

“La gente me pregunta por qué deep learning si hay tecnología que ha sido probada a largo del tiempo y ha sido benéfica. Bueno, es porque te facilita la vida y te da exactamente lo que necesitas”, dijo.

Añadió que usarlo facilita la vida diaria porque da sólo lo necesario. El objetivo es simplificar las cosas.

Partiendo de esto, creó cinco proyectos que agilizan procesos de diferentes áreas como seguridad y salud.

Por la seguridad

Uno de los diseños más importantes es el programa de detección de rostro que, a través de algoritmos, encapsula los rasgos más importantes de la cara para identificar a una persona, lo que ayuda en procesos bancarios o de máxima seguridad.

Otro es el detector de spam, que elimina automáticamente contenido no deseado que puede ser peligroso.

“Al probarse con 50,000 palabras, se ha tenido una efectividad de detección de 98% tanto en computadoras como teléfonos”, explicó.

El servicio no sólo es para correo electrónico, también funciona en la página web y asignaciones diarias o cualquier medio que reciba datos.

Otra de las áreas donde se utilizan algoritmos de programación es la fotografía, como una aplicación que permite expandir la imagen sin perder calidad, que también es de utilidad para los bancos al escanear cheques, o incluso en exámenes de la vista, específicamente al detectar problemas en la retina.

Otro programa revela problemas de audición utilizando un sistema similar al de detección de rostros. Aquí, evalúa 69 síntomas comunes de padecimientos.

Los datos se valoran y arrojan tres posibles diagnósticos: si no hay problema, la probabilidad de una enfermedad o si se tiene un trastorno. Los resultados sido 94% efectivos.

También desarrolló un programa de asistencia para personas con impedimento del habla, que ayuda a transformar sus pensamientos en palabras a través de ondas neuronales y un casco dimensional.

Este sistema ayudó a Boo, una joven de 29 años que padece el Síndrome de Rett, enfermedad neuronal genética y de desarrollo que afecta el cerebro y genera incapacidad para usar los músculos del movimiento de los ojos, cuerpo y habla. Gracias a Bakshi, logró comunicarse por primera vez con su familia.

Los padres pueden interpretar sus deseos y necesidades, saber cuándo está feliz o triste, y cuándo quiere decir sí o no, entre otros aspectos.

“La inteligencia artificial es parte integral de nuestra vida diaria, incluso cuando no nos damos cuenta, la usamos en todo momento. Aunque avance mucho, es imposible que nos remplace”, concluyó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario