Más acciones (sociales) y menos incompetencias

En el año 1974, la Organización de las Naciones Unidas instauró oficialmente un día dedicado a la preservación del medio ambiente. Cuarenta y tres años han pasado y seguimos sin creer que es un problema. La ceguera de taller con la que vivimos poco a poco disminuye; pero sin dudarlo, todavía falta más.

El desarrollo del hombre y las innovaciones en su entorno, han sido costos que el planeta ha tenido que pagar. Basta darnos cuenta sobre la calidad del aire de la Ciudad de México, la escasez de agua o la sequía extrema en algunas partes del país, las inundaciones anuales, e incluso, la falta de abejas en nuestro día a día.

Estamos acabando con todo. Nuestros hijos no creen que salíamos a jugar en los ríos que pasaban por la ciudad o que nuestros padres recogían tantos corales en las orillas, que podían juntar un costal de conchitas de mar en un costal, o que un huracán en las costas de México era algo imposible de creer. Nos estamos acabando el agua, la comida, los bosques, el petróleo, los animales, las abejas. ¿Sabías que sin ellas, la vida se extinguiría en poco tiempo, verdad? Es momento de crear conciencia, de apagar el auto, de reciclar y sobre todo, de crear conciencia sobre lo que estamos haciendo. Faltan acciones sociales que ayuden a promover la vida ecológica, no sólo por moda; sino porque, de verdad, el planeta nos está gritando que ya es suficiente.

Ahorrar agua, reciclar y ayudar a la madre naturaleza, ha dejado de ser una consigna hippie de los años sesenta. El cambio climático, las recientes acciones tomadas por los líderes mundiales y nuestro paso por la Tierra, deberían formar nuestra conciencia de una vez por todas. Con un paso a la vez podemos mejorar el espacio en que vivimos, si todos cooperamos y de alguna manera, nos comprometemos con algunas de estas acciones:

  • Un minuto menos en la ducha, por cada usuario de Facebook ayudaría a ahorrar la suficiente agua para llenar 1 millón 136,364 albercas olímpicas.
  • Al reciclar una tonelada de cartón, se salvan 8 metros cuadrados de tierra utilizada para rellenos sanitarios.
  • Reciclar 515 teléfonos celulares generaría la energía que consume un hogar promedio durante un año.
  • Si recicláramos todos los periódicos del mundo, salvaríamos 250 millones de árboles anualmente.

Finalmente, les propongo una acción más que podemos realizar de manera muy sencilla, tomando en cuenta el Estudio de Hábitos de Uso de Internet 2017; en él se afirma que 72% de las personas que tenemos acceso a internet, contamos con una cuenta de Youtube. Si dedicamos dos minutos diarios a ver contenido sobre ecología, al final del año, tendríamos 12 horas más de conocimiento sobre el tema. Nada nos cuesta… Sólo una acción a la vez y por favor, menos incompetencias.

Dejemos de creer que no pasa nada si gastamos agua, si no reciclamos, si seguimos utilizando nuestro auto como lo hacemos. Es hora de detener el deterioro, de dejar a un lado tanta incompetencia…sólo así evitaremos que se haga realidad lo que el proverbio de la Tribu Cree afirmaba: “hasta que el último árbol sea cortado, el último río envenenado; el último pez, pescado; sólo entonces el hombre descubrirá que el dinero no se come.”