Capacitar al talento para conseguir su permanencia

Uno de los desafíos empresariales de mayor importancia es poder conservar al Capital Humano que integra la organización. Mantener las nóminas constantes genera una beneficiosa estabilidad tanto en el ambiente laboral como en el impacto económico para la propia compañía.

Una baja rotación de personal está estrechamente relacionada con el interés y motivación de los empleados, y conseguirlo no es tarea sencilla. Gozar de oportunidades en el plano profesional y tener cubiertas las necesidades y expectativas socioeconómicas, influye al momento de retener empleados en una firma.

No obstante, la motivación del empleado tiene muchas raíces que conviene tener controladas y, en algunos casos, estimuladas. Uno de los pilares básicos para mejorar el rendimiento vía productividad de los trabajadores es la capacitación de estos. Es decir, con una formación adecuada, podría elevarse el nivel de productividad de los mismos, además de su nivel de motivación y satisfacción para con el puesto y la empresa. La capacitación cumple diversas funciones y es por eso que resulta recomendable tenerla muy presente a la hora de estructurar la gestión del área de Recursos Humanos de una organización.

Implementar un plan de capacitación dentro de una compañía ayuda a que el empleado disponga de las herramientas y conocimientos adecuados tanto para desempeñar su labor dentro de la empresa, como para crecer profesionalmente en ella. Pero para eso, es necesario elaborar un plan adecuado.

Primero se han de detectar las necesidades de la empresa, para poder así realizar un análisis y diagnosticar qué es precisamente lo que se está buscando, o qué capacidades se desea fortalecer en uno o varios empleados. A continuación, es necesario tener muy presentes las metas de la compañía, para orientar los objetivos en la dirección correcta.

Después, habrá que buscar los perfiles adecuados y mirar dentro de la propia empresa, seleccionando los trabajadores a capacitar. Habrá que preguntarse a quiénes se quiere formar y con qué medios o cómo. Finalmente, se deberá realizar un seguimiento exhaustivo de todo el proceso con el fin de minimizar errores y optimizar aciertos, en lo que se denomina una fase de evaluación.

Las ventajas para el trabajador son varias, la capacitación prepara al colaborador de cara a la toma de decisiones, dándole independencia y capacidad resolutiva para manejar los conflictos que se le puedan presentar. Lo hace apto para puestos de mayor responsabilidad, lo que ayuda a catapultarlo en su carrera profesional y, para la empresa, siempre es bueno tener a los mejores empleados, con características de liderazgo y buena comunicación.

En definitiva, la capacitación ayuda en las metas personales y organizacionales. Y precisamente, esa es una de las claves para la satisfacción y motivación de los trabajadores, que los objetivos personales y profesionales puedan de alguna manera encajar o coincidir con los que persigue la propia empresa. Compartir metas y objetivos es el mayor logro que puede alcanzar una organización para con su Talento Humano.

*El autor: Maribel Cano, Latin America Marketing Manager de Meta4, empresa de soluciones en la nube para la gestión de recursos humanos