Clúster: Modelo de negocio basado en productividad

En la primera parte de este artículo argumentamos en favor de la necesidad de incorporar a las pymes en un proceso de búsqueda de esquemas para mejorar su productividad.

Esto como una condición necesaria, aunque no suficiente, (se requiere de financiamiento a las pequeñas empresas, por ejemplo) para alcanzar un crecimiento en México de alrededor de 5% del PIB anual en los siguientes años. Las empresas grandes no podrán por sí solas con esta “responsabilidad” además de que no sería conveniente establecer este patrón de desarrollo económico ya que representarían desequilibrios en nuestra economía acentuando una producción basada en grandes oligopolios.

Una propuesta interesante para incrementar la productividad de las pymes se encuentra en los llamados Clústeres. Un clúster se integra en una región específica por un determinado número de empresa denominadas tractoras que tienen como objetivo desarrollar y fortalecer la cadena de valor y suministros del sector. A este tipo de empresas se incorporan las llamadas:

  • Tier 1 (proveedores directos de piezas y componentes para las empresas que elaboran un producto final) y,
  • Tier 2 (proveedores de tier 1).

Muchas de las empresas tier 1 y 2 son pymes. Se trata, en esencia, de un modelo de atracción de negocios.

El estado de Nuevo León tiene experiencias interesantes en la formación de clústeres que han permitido el desarrollo de su economía a través de sectores de acuerdo a su vocación económica. Actualmente el estado de Nuevo León tiene en funcionamiento los siguientes clústeres: Tecnologías de información, Vivienda, Fabricación de autopartes, Agro alimentos, Electrodomésticos, Servicios Médicos Especializados, Biotecnología, Nanotecnología, Videojuegos, entre otros. Todos fueron creados en un período de tiempo que va desde 2004 hasta 2009. Se trata de una estructura industrial relativamente joven. La cantidad de socios varía de acuerdo a cada clúster llegando a tener algunos de ellos más de 150 socios.

Lo que es interesante señalar son los logros alcanzados por este tipo de organización que en conjunto parecería ser el ideal de toda economía, veamos algunos ejemplos:
Clúster de Tecnologías de la Información: creación de productos con valor agregado, innovación y diferenciación; generación de empleos formales y bien remunerados.
Clúster de Vivienda: desarrollo de tecnologías para diferentes materiales; junto con el Conalep se han certificado oficios dentro del ramo de la construcción.
Clúster de autopartes: exportación de productos con valor superior a los 10 mil millones de dólares; desarrollo de proveedores locales; creación de una maestría en diseño automotriz reconocida por el Conacyt para su empleo interno.
Clúster de electrodomésticos: apoyo a empresas locales para sustituir productos importados por productos fabricados en México.
Clúster de Biotecnología: desarrollo de tecnología en favor de la conservación ambiental; desarrollo de diplomados en investigación clínica para la innovación de nuevos fármacos.
Clúster de Nanotecnología: a través de su incubadora de negocios se han creado empresas de base tecnológica (star ups); se tiene un programa para la incorporación de nanotecnología en pymes de Nuevo León.
Clúster de videojuegos: enfocado a la creación de juegos para computadoras y teléfonos celulares, se busca competir a nivel mundial; el clúster lo integran empresas pequeñas y micro dirigidas por gente joven.

Me parece que sería importante analizar con rigor la posibilidad de implementar una política industrial en México en base al concepto del clúster. Desde luego habría que definir los espacios geográficos y la ventaja competitiva de cada región.
En un primer acercamiento se podrían pensar en los siguientes clústeres:

  • Alimentos (reforma pendiente, somos importadores de alimentos básicos)
  • Medicamentos
  • De moda en donde se podrían integrar los sectores de ropa, calzado, joyería y otros accesorios
  • Muebles, accesorios y diseño de interiores
  • Negocios sustentables (construcciones verdes y nuevas fuentes de energía)
  • Flores y plantas de ornato
  • Sector pesquero y acuícola
  • Artesanías

En cada uno de estos sectores podrían definirse las empresas tractoras. La posibilidad de desarrollo de las pymes está en “subirse a este barco” y convertirse en empresas tier 1, 2 y 3. Al trabajar bajo este esquema los compromisos son los mismos para todos los participantes: calidad e innovación lo que conlleva directamente a la productividad. No se puede invertir el proceso. La productividad es la consecuencia de la forma en que se trabaja.

En la tercera y última parte de este artículo, daremos algunos ejemplos de este modelo de desarrollo con la participación de los 3 sectores de la economía: empresa, gobierno y sector educativo. En especial, las universidades tenemos mucho que aportar.

El autor es director sede Cuernavaca de la Universidad Interamericana para el Desarrollo (UNID)
correo: rmartinezd@unid.mx