El bullying en la empresa

Tiene tiempo que quería escribir de este tema, por lo cual he tenido que documentarme un poco al respecto.
Desde un punto de vista laboral, la obligación del administrador de una empresa, sea el empresario o un directivo, es crear un buen ambiente laboral dentro de la misma. Sin embargo, muchas veces las políticas y los procedimientos establecidos no son suficientes para esto.

Como cualquier actividad humana, el trabajo se lleva a cabo en convivencia entre personas que colaboran para lograr los objetivos planteados por la administración de la empresa. Para lograr ese ambiente de convivencia colaborativo, es necesario crear grupos o equipos de trabajo combinando conocimientos, experiencia y habilidades de cada una de las personas que los integran. La combinación de estos tres atributos en una persona lo conceptualizamos como candidato calificado.

Sin embargo, dentro de lo mencionado, no estamos incluyendo la compatibilidad de caracteres, las habilidades de comunicación ni la sociabilidad de las personas. Normalmente, el gerente no se puede dar el lujo de embonar estos conceptos en sus equipos de trabajo, porque no hay suficientes candidatos calificados.

La convivencia en el trabajo genera relaciones entre las personas que van más allá de una mera relación profesional, y no hablo solamente de relaciones amorosas interpersonales en la oficina, sino que incluyo las relaciones diarias casuales o no dentro de la organización, así como las pláticas en los paréntesis de actividad, las reuniones a la hora de comida, etc. Además, recordemos que convivimos con nuestros compañeros de trabajo durante períodos continuos (8 horas diarias) que son más largos que lo que hacemos con nuestra familia o nuestros amigos.

El cumplimiento de fechas límites y de objetivos, los errores que se pueden cometer, los incumplimientos, etcétera son una presión constante en el personal, que puede generar tensión entre los colaboradores.
Todo lo anterior, es un caldo de cultivo para conflictos interpersonales dentro de la empresa.

A veces esos conflictos pueden generar un nivel de acoso entre las personas que integran los equipos de trabajo de las organizaciones. El acoso genera una relación entre una víctima del mismo (el acosado) y uno o varios victimarios (acosadores), en donde los segundos aprovechan alguna debilidad de la víctima para llevar a cabo una campaña de agresión psicológica al acosado.

El acosador puede ser un jefe, un par o un subordinado, así mismo el acosado puede ser cualquiera de los tres. Los expertos en el tema han designado el término mobbing (del inglés mob, acoso), cuando el acoso es perpetrado por un grupo de personas dentro de la organización dirigido hacia un individuo o grupo, con el fin de lograr nulificarlos o expulsarlos de la organización.

De acuerdo con el artículo de Wikipedia, “El fin último del acosador es el "asesinato psicológico" de la víctima, y el motivo principal encubrir la propia mediocridad, todo ello debido al miedo y la inseguridad que experimentan los acosadores hacia sus propias carreras profesionales.” El mismo artículo indica que “… los actos de hostigamiento suelen ser, como se ha visto, gritos, insultos, reprensiones constantes, humillaciones, falsas acusaciones, amenazas, obstaculizaciones, "bromitas", motes... Todo lo cual puede desembocar en el auténtico linchamiento psicológico de la víctima, …”

El administrador de la empresa deberá estar atento a desmotivar y detectar con oportunidad cualquier caso de acoso, que al final, no solo perjudica a la persona sino pone a la empresa en un estatus de secuestrada por los acosadores.

El autor es director general de PKF México