Hablemos de la Bolsa Institucional de Valores, BIVA

La nueva Bolsa Institucional de Valores (BIVA) inició operaciones este 25 de julio de 2018 y surgió bajo el contexto de impulsar la creación de un nuevo jugador que fomente el crecimiento y desarrollo en el mercado de valores en México. Actualmente se presenta como la única competencia de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) en el mercado bursátil mexicano tras 120 años en operación.

En una economía abierta como la mexicana, el mercado de valores constituye el mecanismo de financiamiento más eficiente, su dinámica permite el incremento de la productividad del capital de los agentes económicos.

Mediante el mercado bursátil se logra impulsar el desarrollo económico, la generación de empleos y se da lugar a una derrama económica importante. Con un sector financiero sólido, se proporciona información fiable y accesible, se reducen los costos de transacción.

Asimismo, a mayor competencia existe una canalización eficiente y equitativa del financiamiento, dada la interacción que existe entre las empresas y las inversiones dentro del sector financiero potencian la rentabilidad respectivamente.

En la actualidad, el mercado de valores mexicano cuenta con 148 empresas, cuyas acciones representan 0.43% del mercado mundial. A diferencia de otros países en desarrollo, en los últimos años el mercado bursátil mexicano ha mantenido un comportamiento estable sin un crecimiento sostenido.

De acuerdo a datos compilados por Bloomberg Intelligence, en el 2017 el valor de las acciones mexicanas representó aproximadamente 27% del Producto Interno Bruto (PIB) .

Si bien en los últimos años la BMV proporcionó una asignación eficiente de los recursos, el acceso y expansión a los servicios financiero constituyen un elemento fundamental para un adecuado funcionamiento del sector financiero, debido a las necesidades de la economía en torno al ahorro, al crédito y al financiamiento.

El panorama económico mexicano hace notar la importancia de diversificar el sistema financiero y de implementar mecanismos de competencia que den lugar a la profundización del mercado bursátil mexicano para así favorecer la canalización del ahorro hacia el crecimiento económico, la inversión productiva y el empleo en el país.

En orden de fomentar la competencia en el mercado de valores mexicano se promovió la creación del nuevo centro bursátil BIVA que dé lugar al aumento de las emisoras participantes en el mercado y fomenten el progreso de las condiciones de los participantes, para que tanto las empresas como el gobierno acudan a él con la finalidad de obtener financiamiento.

La BIVA a diferencia de la BMV, tiene un funcionamiento específico. De acuerdo a Santiago Urquiza, presidente del Consejo de Administración de Central de Corretajes (entidad controladora de BIVA), que cuenta con una gran y larga experiencia del sector financiero, la BIVA ofrece operaciones anónimas, haciendo uso de las últimas herramientas tecnológicas y de organización para que la movilidad del capital se realice bajo condiciones de transparencia informativa, máxima liquidez y velocidad.

De acuerdo a Santiago Urquiza, se realizan subastas para determinar los precios de cierre y flexibilizando los requisitos para las compañías que buscan cotizar acciones por primera vez. La BIVA también ha creado una familia de índices bursátiles para México en sociedad con FTSE Russell .

Este nuevo proyecto pretende atraer empresas principiantes en el mercado bursátil y compañías cuyas acciones cotizan actualmente en la BMV. Se desenvuelve en plataformas tecnológicas más desarrolladas, facilitando la colocación y las operaciones bursátiles.

La competencia siempre es buena y cuando los actores son altamente especializados, como en el caso de BIVA, esto redunda en beneficios para la sociedad.


El autor es Gabriel Llamas Monjardín, es miembro del Colegio de Contadores Públicos de México