¿Qué te falta para dar lo mejor de ti mismo?

El liderazgo personal no consiste en una sola experiencia. No empieza y termina con la redacción de un enunciado de la misión personal. Se trata más bien, de un proceso que consiste en mantener tu mente, visión, misión y valores en la vida, y así como organizar tu vida para que sea congruente con las cosas que más te importan.

Bien sea en el terreno personal o profesional; si la única visión que tienes de ti mismo proviene del espejo social (del actual paradigma social y de las opiniones, percepciones y paradigmas de las personas que te rodean), la concepción que tengas de ti será como la imagen reflejada en los espejos deformantes de los parques de atracciones.

Nuestra naturaleza básica consiste en actuar, no en que se actúe sobre nosotros, lo que permite elegir tus respuestas frente a circunstancias particulares, y, además, da poder para crear contextos que te favorezcan.

Nadie puede crecer y saber por ti; la existencia no admite representantes ¡Toma la iniciativa!, esto no significa ser insistente, molesto o agresivo, sino reconocer la responsabilidad de hacer que las cosas sucedan. Eres tú mismo quien tiene la responsabilidad de actuar.

La diferencia entre las personas que toman la iniciativa y las que no, equivale, literalmente, a la diferencia entre el día y la noche. No estoy hablando de un 25 o 50% de veracidad y efectividad; hablo de un 5,000% de diferencia.

En particular, si demuestras ser una persona inteligente, sensible ante las necesidades de los demás y estás siempre alerta, tomarás la iniciativa, haciéndote responsable de tu actuar.

Todos los seres humanos tenemos más potencial del que mostramos y ejecutamos diariamente. En este sentido, cada momento es una oportunidad para identificar, liberar, expandir el talento, ser más autónomo, productivo y feliz.

3 premisas para realizarse y liberar el potencial

Algo que hacer: identifica qué es lo que mejor haces; la proactividad se basa en el privilegio humano de la autoconciencia. Los dos privilegios humanos adicionales que nos permiten ampliar nuestra proactividad y ejercer el liderazgo personal en nuestras vidas son la imaginación y la conciencia moral.

Por medio de la imaginación podemos visualizar los mundos potenciales que hay en nuestro interior y a través de la conciencia moral entramos en contacto con leyes o principios universales, con nuestros talentos y formas de contribución particulares, y con las directrices personales con los cuales podremos desarrollarnos de manera más efectiva. Junto con la autoconciencia, estas dos características humanas te permitirán escribir tu propio guion.

Asimismo, hagas lo que hagas, hazlo con disciplina; tanto para realizar actividades que no te gustan como las que sí te agradan y disfrutarlo plenamente, para poder dedicar tu vida a aquellas grandes cosas que son importantes para ti. Aunque pueda sonar contradictorio, la disciplina genera libertad; pon tu mejor esfuerzo y las oportunidades comenzarán a llegar.

Algo que soñar: tus sueños liberan tu potencial; cuando te comprometes con ellos, todo lo que te rodea conspira para que se hagan realidad, lo cual provocará que logres los resultados que quieres, ya que tus emociones determinan tu conducta y ésta finalmente, determinará tus resultados.

Algo que amar: por último, diviértete, trabaja en equipo y elige tu actitud. Ama siempre lo que haces para que un día hagas lo que amas.