Asesores fiscales y empresas ¿deberán revelar sus planeaciones fiscales en 2020?

Como parte un conjunto de recomendaciones que desde hacer varios años la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha hecho a sus integrantes para combatir la evasión fiscal, se encuentra el documento denominado “Mandatory Disclosure Rules, Action 12 – 2015 Final Report”, del cual derivan las bases para establecer nuevas obligaciones encaminadas a informar sobre los “esquemas reportables” que entrarán en vigor en México el 1 de enero de 2020, siendo su origen según dicho organismo las estrategias agresivas o abusivas en materia fiscal. Algunos otros países como Estados Unidos de América, Reino Unido, España, Canadá y Sudáfrica, ya tienen un marco legal similar.

El nuevo Título Sexto del Código Fiscal de la Federación (CFF), no utiliza el término “planeación fiscal”; sin embargo, señala que un esquema reportable será “cualquiera que genere o pueda generar, directa o indirectamente, la obtención de un beneficio fiscal en México, y tenga alguna de las siguientes características…”; tales características realmente son supuestos jurídicos establecidos en el propio CFF, por ejemplo la aplicación de tratados para evitar la doble tributación que impliquen tasas reducidas o exenciones, instrumentos denominados “híbridos”, transmisión de activos depreciados a partes relacionadas, evitar la retención del 10% de ISR sobre dividendos o utilidad distribuidas, y otras más.

No necesariamente se trata de prácticas indebidas, pero será del interés de fisco tener la información para que eventualmente pueda revisarlo y que fortalece aún más su sistema de fiscalización.

Beneficio fiscal es el valor monetario que derive de cualquier reducción, eliminación o diferimiento de contribuciones, alcanzados mediante deducciones, exenciones, no sujeciones, no reconocimiento de una ganancia o ingreso acumulable, ajustes o ausencia de ajustes de la base imponible, acreditamientos, un cambio de régimen, recaracterización de un pago o actividad.

Para la autoridad fiscal no hay obligación de emitir resolución sobre el esquema; el plazo que se había propuesto en la iniciativa de modificación se eliminó.

Los sujetos obligados a revelar los esquemas son los asesores fiscales en primer término. En ciertos casos los propios contribuyentes serán los obligados; por ejemplo, cuando los esquemas reportables hayan sido diseñados e implementados por el propio contribuyente, cuando los asesores fiscales se encuentren impedidos para cumplir por alguna razón legal, entre otros supuestos.

De acuerdo con las nuevas disposiciones, los esquemas mencionados se deberán revelar dentro de los 30 días siguientes al que se tenga primer contacto para comercializar los esquemas generales o bien dentro de los 30 días siguiente al que esté disponible para la implementación los esquemas personalizados, o se realice el primer acto jurídico parte del esquema.

Los asesores fiscales deberán presentar declaración informativa en el mes de febrero, y en los términos que establezcan reglas generales que publicará la autoridad, que incluye nombre del contribuyente y su clave del RFC a los cuales prestó asesoría fiscal respecto de los esquemas reportables, si es residente en el extranjero además deberá informar su país de residencia, número de identificación fiscal y domicilio.

Por su parte los contribuyentes deberán anotar en su declaración anual de ISR el número de identificación del esquema reportable proporcionado por la autoridad que corresponda al esquema en cuestión.

La revelación del esquema reportable a la autoridad deberá comprender la descripción detallada del beneficio fiscal obtenido o esperado, con las disposiciones jurídicas nacionales y del extranjero aplicables al esquema, indicar ejercicios fiscales en los cuales se espera o se haya implementado, y otros más.

Según las discusiones transitorias, los pasos para cumplir con la revelación de los esquemas se computarán a partir del 1 de enero de 2021. Los esquemas que se deberán reportar son los diseñados, comercializados e implementados a partir de 2020, así como los que corresponden a años anteriores con efectos fiscales a partir de 2020, y en este último caso los únicos obligados a reportar serán los propios contribuyentes.

Para los asesores fiscales que incumplan obligaciones en materia de esquemas reportables habrá multas que oscilan entre 50,000 y 20,000,000 pesos, y para los contribuyentes que se beneficien mediante dichos esquemas entre 50,000 y 2,000,000 de pesos; y también una sanción económica para los contribuyentes entre el 50% y el 75% sobre el monto de los beneficios fiscales obtenidos por el esquema reportable.

Por lo anterior resulta conveniente tanto para asesores fiscales que tengan tal calidad y también para cada contribuyente revisar si cuentan con estrategias u operaciones que se consideren “esquemas reportables” y estar alertas en próximos días ya que la autoridad publicará reglas para fijar parámetros y montos mínimos que ayuden a establecer cuales serán los esquemas u operaciones que se deben informar.

El autor: Julio César Mora Cuevas, integrante de la comisión fiscal 4 del Colegio de Contadores Públicos de México

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