Sofipos, con gran potencial de crecimiento

Foto: El Economista

Hoy, son 45 entidades autorizadas que atienden a la mitad de los municipios del país y a casi 3 millones de personas: CNBV

Autoridades y jugadores del sector de ahorro y crédito popular en México coincidieron en que las sociedades financieras populares (sofipos) tienen un gran potencial de crecimiento (y más de aprobarse la reforma financiera), ya que el acceso a este tipo de servicios 
—principalmente en zonas rurales y semiurbanas— sigue muy bajo como proporción del PIB. Sin embargo, también concordaron en que ello debe darse de una manera responsable.

En el II Simposio Amsofipo 2013, Jaime González Aguadé, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), destacó que, mientras en países como Brasil y Chile la penetración del crédito como proporción del PIB es superior a 60%, en México es apenas de 27 por ciento.

“De ahí la importancia que tienen instituciones como las sofipos, que deben seguir creciendo, pero deben de complementar de forma más profunda el sistema financiero mexicano para alcanzar un porcentaje mayor del PIB, que represente un mayor desarrollo de las personas y de las pequeñas personas que atienden”, destacó.

González Aguadé explicó que el sector de sofipos ha crecido de una manera importante en los ocho años que tienen de existencia. Hoy, dijo, son 45 entidades autorizadas, que atienden a la mitad de los municipios del país y a casi 3 millones de personas.

“Sin embargo, lo que es más importante es el potencial que tiene el sector, dada la escasa penetración que tiene el resto del sector financiero en las familias mexicanas. Sectores que estén bien regulados, que sean reconocidos en las localidades, que reconozcan a la gente que trabaja ahí, ese potencial es lo que las distingue de otros intermediarios como los bancos”, refirió el funcionario.

Expuso que, de aprobarse la reforma financiera, permitirá a las sofipos crecer más, toda vez que se contempla que puedan operar con corresponsales y con telefonía móvil, además de que tengan fideicomisos de garantía y puedan emitir títulos de capital. “Para que estén en mejor posibilidad de dar más créditos a sus clientes”.

El Presidente de la CNBV mencionó, empero, que también tienen la gran responsabilidad de ser intermediarios responsables que cuiden el patrimonio de los ahorradores y que den crédito sustentable. “Y eso pasa también por un tema que es muy relevante y es el de prevención de lavado de dinero. Acaba de entrar en vigor la ley que aplica a todos, independientemente de que ya tengan algunas reglas”.

Al respecto, abundó que en este tema no puede haber distinciones, pues se siguen estándares internacionales, pero que sí se debe ayudar a este tipo de intermediarios para que cumplan con la regulación en materia de prevención de lavado de dinero.

González Aguadé informó que, una vez que se apruebe la reforma financiera, la Comisión tendrá la tarea de emitir cerca de 200 cambios a la regulación secundaria que aplica al sector y, “después de eso, seguiremos con la supervisión y todos los cambios que sean necesarios para que tengan mejores instituciones”.

Representantes de la banca de desarrollo, como Nafin, FIRA, Finrural y Sociedad Hipotecaria Federal, coincidieron en la importante labor que realizan las sofipos y expresaron que aún hay mucho potencial, además de que destacaron la importancia de que la banca de fomento trabaje con entidades autorizadas.

Armando Sánchez Porras, presidente de la Amsofipo, destacó que el sector se está convirtiendo en un actor emergente de inclusión financiera en el sistema financiero mexicano y en una alternativa para otras figuras, ya que ha registrado crecimientos, en promedio, de 22% en activos, cartera, clientes y apertura de sucursales, los cuales podrían repuntar de aprobarse la reforma en materia.

“Quedan algunos temas que seguramente seguiremos impulsando, pero con responsabilidad, tenemos que avanzar en la medida que el sector está cada día más maduro”, expresó.

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CRÉDITO: 
Edgar Juárez, El Economista