Educación empresarial ayudaría a ninis: OIT

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Según el INEGI, 24.7% de los jóvenes mexicanos no estudia ni trabaja

Atender a los jóvenes que ni estudian ni trabajan, incluso a aquellos a quienes se les dificulta incorporarse al mercado laboral, es un reto del gobierno federal, pues debe cerrar la brecha que existe entre la preparación educativa y la práctica, aseguró el representante en México de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Thomas Wissing.

“Ése es un gran reto (incorporar a los jóvenes al mercado laboral) en políticas públicas, en las que participen empresarios y sindicatos; crear una educación profesional más pertinente para la práctica para el sector empresarial”, explicó el directivo.

Detalló que la generación de jóvenes que tienen mejor formación académica, hablan idiomas, dominan las tecnologías modernas de comunicación y “probablemente están mejor preparados que generaciones anteriores, pero tienen un gran reto: cerrar la brecha con la práctica. Está bien lo que estudiaron, pero la pregunta siempre es qué experiencia práctica tienen”.

De acuerdo con datos del INEGI, la Población Económicamente Activa de jóvenes de entre 14 y 24 años en el primer trimestre del 2013 fue de 10 millones 238,748, cuya tasa de desempleo está en 9.4%, es decir, que afecta a casi 1 millón de jóvenes.

México tiene un porcentaje alto de jóvenes que ni estudian ni trabajan, pues 24.7% de los jóvenes de entre 15 a 29 años se encuentra en esa condición, lo que representa a casi 7 millones de jóvenes.

Wissing admitió que la OIT ve alarmante el fenómeno que se presenta entre la juventud, porque ésta “no encuentra sentido de seguir estudiando o no tiene la oportunidad de hacerlo porque le hacen falta los recursos económicos y tampoco logra incorporarse al mercado del trabajo, que no quiere decir que esté de ociosa, hay que ver que hay un problema real para incorporarse al sector laboral”.

Mencionó la importancia de que “también las universidades se acerquen a las cámaras y empresas para conocer cuáles son las competencias concretas que necesitan en ese momento y en los siguientes años; por otro lado, que el mismo sector público se acerque más a las universidades para discutir con ellos qué tipo de currículo necesitan y qué tipo de competencias debemos formar entre nuestros jóvenes”.

Se sabe que el gobierno federal incluirá en la iniciativa de reforma hacendaria incentivos que contribuyan a generar empleo formal, como la inscripción en la seguridad social a sus trabajadores y que recaerían en el ISR y el IETU.

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CRÉDITO: 
María del Pilar Martínez, El Economista