El problema de la administración: Ejecutivos en movimiento

Uno de los temas que más preocupa al administrador de una empresa es la fidelidad de sus ejecutivos.
Cuando se asigna una posición ejecutiva a una persona en la empresa, esto se hace tomando en consideración que tiene una serie de características que son requeridas para que la empresa alcance sus objetivos.

Dentro de estas características (capacidades) podemos incluir entre otras: el conocimiento técnico dentro de su área, la capacidad de análisis y resolución de problemas, la capacidad de administrar a sus subalternos, la capacidad de planeación y distribución del trabajo, la capacidad de relacionarse socialmente con jefes, clientes, colegas y subalternos, la alineación de sus expectativas con las de la empresa y la fidelidad.

Es esencial considerar las últimas dos características. Puede haber entrenamiento para todas las demás características, pero para esos aspectos, la gente los tiene o no. Dependen de la formación, de los valores éticos y morales, de la cultura familiar y la administración de una empresa, poco puede hacer para modificarlos.

Para evaluar los aspectos de la alineación de las expectativas personales con las de la empresa, es necesario conocer las necesidades y ambiciones de los ejecutivos. Muchas veces, los ejecutivos tienen ambiciones por encima de lo que la empresa les puede dar. Esta situación, en el peor de los casos generará frustración e insatisfacción, que los puede llevar a tomar malas decisiones. En el mejor de los casos, renunciarán por una oportunidad en alguna empresa que cumpla con sus expectativas.

Es importante estar al tanto de que el nivel de vida que los ejecutivos se dan, esté en conformidad con los ingresos que tienen. No olvidemos que los problemas financieros personales, son uno de los motivantes más fuertes que llevan a una persona a cometer un fraude.

El otro aspecto que es necesario considerar el la fidelidad. Este aspecto se va construyendo con el paso de los años y es un camino de ida y vuelta. Si la empresa es fiel al personal, este será fiel a la empresa, no es una garantía, pero la confianza mutua se va afianzando con el paso del tiempo. Normalmente si el ejecutivo es designado de las filas dentro de la empresa, tendrá una mayor fidelidad hacia la misma, que un ejecutivo contratado de manera externa.

Sin embargo, a veces en la empresa no está la persona mejor capacitada y es necesario buscarla afuera de la misma. En este caso, es necesario analizar bien su historial para asegurarnos que el candidato puede constituir un elemento fiel a la empresa, basándonos en la capacidad que ha tenido de entregar buenos resultados y valores agregados a las empresas en donde ha estado, y que la fidelidad no terminó cuando renunció de sus anteriores empleos.

Es importante recordar que los ejecutivos que las empresas contratan son los que guardan aspectos estratégicos de las empresas, y tienen la información que en manos de la competencia pondrá a la empresa en un grado de desventaja.

La alineación de objetivos con los de la empresa y la fidelidad, son dos conceptos diferentes que van de la mano y se complementan.

Aprovecho para desear a todos mis lectores (los dos o tres que haya) la mejor y más feliz de las navidades en compañía de sus seres queridos.

El autor es socio director de PKF México