Administración de deudas

Todas las empresas en su diario operar adquieren obligaciones con terceros, sean éstos proveedores de bienes y servicios, empleados por sueldos y salarios o cualquier otra prestación, el fisco por los impuestos que generan las operaciones, sean éstos causados por la propia empresa o retenidos, los financiamientos requeridos para la operación o el crecimiento. Todas las operaciones día a día generan obligaciones de la empresa para con terceros.

El empresario que administra su empresa debe estar consciente de que todos los días está adquiriendo obligaciones que dentro de un plazo establecido tendrá que cumplir. Es necesario que esté al pendiente de las mismas y guarde los recursos necesarios para cumplirlas en tiempo y forma.

Cuando yo era estudiante de la carrera de Contabilidad, nos comentaron anecdóticamente que en oposición a una contabilidad de caja de zapatos en donde la utilidad se definía por la diferencia entre lo que entraba de efectivo y lo que salía, la contabilidad financiera tenía que acumular todas las operaciones de la empresa conforme éstas estaban realizándose o devengándose, independientemente del flujo de efectivo que generaran.

El administrador de la empresa debe asegurarse de reconocer todas y cada una de las obligaciones que se generan derivadas de la operación de la empresa (y a veces por la existencia misma). Por ejemplo, tomemos un ciclo de operación de una empresa:

  • 1. La adquisición de un artículo de materia prima para la producción, la compra, por supuesto generará una cuenta por pagar al proveedor que tendrá que ser liquidada en un período acordado, sea éste 30, 60 o 90 días.
  • 2. Por otro lado, la transformación de ese producto generará el pago de sueldos y salarios, que a su vez generará la obligación de pagar los impuesto sobre la nómina, sean éstos retenidos o causados (impuestos estatales, cuotas de seguridad social, contribuciones a los fondos de vivienda, etcétera).
  • 3. La provisión necesaria de los derechos adquiridos por los trabajadores, como con vacaciones, aguinaldos y primas de antigüedad u otras prestaciones adicionales que se hayan otorgado.
  • 4. Los impuestos sobre tenencia de inmuebles, vehículos, consumos de luz y agua, entre otros, son también obligaciones sobre las cuales tendrá que provisionarse las cantidades relativas.
  • 5. Por supuesto la venta de productos o servicios generará un Impuesto al Valor Agregado (IVA) que tendrá que ser pagado después de haber acreditado el IVA efectivamente pagado por la adquisición de bienes y servicios.
  • 6. Las obligaciones de pago de impuesto sobre las utilidades al final del año, sobre las cuales deberá haber una estimación mensual, con el fin de no tener una sorpresa de un flujo no previsto en el mes de marzo del año siguiente. A esto hay que incluir las obligaciones de pago futuro de impuesto a las utilidades por el aprovechamiento presente de beneficios futuros.
  • 7. Las obligaciones derivadas de los acuerdos de uso de patentes y marcas, así como de las regalías por asistencia técnica que pueda estar recibiendo la empresa como parte de la adquisición del know-how, obtenido de fuentes diferentes a las internas.
  • 8. Las obligaciones adquiridas con socios o accionistas fundadores, o cualquier otro acuerdo entre socios que comprometan los recursos futuros de la empresa.

Todos estos asuntos tendrán que ser controlados por el administrador, a fin de que no excedan las capacidades de pago de la empresa y en consecuencia comprometan el futuro de la misma.

* El autor es socio director de PKF México.