Valores, el peso fuerte de las empresas familiares

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En las empresas familiares, los valores y la unión de los miembros de éstas son primordiales para transferir con éxito el patrimonio a la siguiente generación. Este aspecto es más relevante en las compañías mexicanas, que conceden mayor importancia a la riqueza socioemocional, que la media de las organizaciones a nivel mundial, reveló un estudio presentado por Credit Suisse.

La investigación “Soluciones para familias empresarias: transferir el patrimonio sin matar la ambición” elaborado por la Escuela de Negocios del Instituto de Empresas de Madrid (IE), indica las compañías mexicanas conceden una importancia de 4.03 sobre cinco a la riqueza emocional (SEW), cuando la media es de 3.86.

De hecho, para los miembros de futuras generaciones de este tipo de compañías la preservación de la unidad y la armonía familiar son tan importantes como la generación de valor económico y social.

Los elementos de la SEW son el control familiar y su influencia (F); la identificación de los miembros de la familia con la firma (I); relaciones a largo plazo con los diversos clientes (B); los lazos emocionales entre los miembros (E) y transmitir el legado (R).

En México, 95% de las empresas son familiares y de éstas sólo 33% sobrevive a una segunda generación y poco más de 10% llega a la tercera. El gran dilema de estas organizaciones al iniciar la transferencia generacional es el crecimiento-liquidez-control; su mayor reto es lograr una visión conjunta entre todos los miembros de ésta.

El estudio, que implicó entrevistas a 200 miembros de futuras generaciones de familias empresarias (Next-Gen) en todo el mundo, 70% de los cuales tiene operaciones en América Latina y 45% trabaja en la compañía, reveló no obstante que la importancia de los aspectos socioemocionales disminuye cuando las empresas cuentan con socios o líderes que no pertenecen a la familia.


Cristina Cruz, directora de Emprendedurismo de la IE Business School, indicó que, debido a esta riqueza intangible, las empresas familiares son más rentables en la bolsa que otras compañías. Estudios de Credit Suisse señalan incluso que las organizaciones familiares son atractivas para los inversionistas minoritarios, ya que arrojan una rentabilidad de 4.5% respecto al índice MSCI ACWI.

“La empresa familiar combina lo mejor de los dos mundos: compromiso y visión permanente con la obligación de reportar y la transparencia que exige un mercado de capital. Cuando tienes una empresa que no cotiza en bolsa eres capaz de dar malos resultados sin hacer cambios; en la bolsa esas cosas cambian, porque el mercado te penaliza”, abunda.

La experta indicó que los elementos clave que la familia debe transmitir a las siguiente generaciones que se harán cargo de la compañía son una mentalidad emprendedora (34.8%) y los valores familiares (30.4%). La primera implica una gestión más eficiente de los recursos e inversiones y la búsqueda proactiva de nuevas alternativas de inversión.

Y este cambio de mentalidad demanda transitar hacia el Gobierno familiar, que es un sistema de toma de decisiones que ayuda a la familia propietaria a regular su relación con el patrimonio y la empresa, y gestionarlo de manera más eficiente.

Cristina Cruz explicó que, a diferencia del Gobierno Corporativo, el familiar trata la riqueza socioemocional, y aborda aspectos sobre cómo cohesionar a la familia entorno a un objetivo común; cómo lograr que la siguiente generación se sienta identificada con el patrimonio familiar y cómo conseguir que los futuros miembros sean accionistas responsables.

“Son aspectos que las escuelas no lo ven o no ponen énfasis en ello, y creo que eso es un error, pero se ha ido solventando poco a poco. Se ha demostrado que la parte emocional es súper importante, pero también es cierto que es muy difícil tratarla, porque cómo enseñas valores en una clase; la familia que los tiene lo va a hacer bien, la que no lo va a hacer mal”.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario