Transportistas mexicanos, afectados por adicciones

Foto: Archivo./ elempresario.mx

En México, los conductores de unidades del autotransporte de carga y pasaje consumen con frecuencia anfetaminas al realizar su trabajo para soportar las jornadas laborales, lo que significa un considerable riesgo para su salud y para la seguridad en el camino.

Para retardar o reducir los efectos de conducir durante largas jornadas de trabajo consumen estimulantes legales sin receta médica que contienen clobenzorex, principio activo de ciertos fármacos utilizados para el tratamiento de la obesidad.

En un comunicado, el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) de México advierte de esta problemática ocasionada por los responsables de tráfico o ventas en las empresas transportistas, que definen horarios de entrega y en muchas ocasiones envían a un operador fatigado a realizar otra entrega para no detener o aplazar la operación.

Práctica velada

“Con esto se crea un círculo vicioso, en el que institucionalmente se rechaza el consumo de estupefacientes, pero en la práctica se permite o hasta se fomenta”, refiere el texto.

El organismo asegura que también se consumen bebidas energizantes que producen el mismo efecto que las anfetaminas.

Accidentes

Cifras oficiales establecen que durante las noches el índice de accidentes mortales en carretera aumenta 42%, a pesar de que en este periodo se reduce en 60% el tránsito vehicular con respecto del día.

Según el Cesvi, estudios realizados en Brasil muestran que 48% de las empresas transportistas reconocen que sus conductores utilizan drogas; de estos, 65% evidenciaron el uso de anfetaminas por los operadores de tractocamiones.

En Estados Unidos, la Administración Nacional para la Seguridad Vial (NHTSA, por sus siglas en inglés) reporta que entre 10% y 22% de los conductores involucrados en algún accidente usan drogas, a menudo combinadas con alcohol.

Anfetaminas

En México, según el Centro, los operadores prefieren los estimulantes de tipo anfetamínico, debido a que les ayudan a soportar las cargas de trabajo nocturnas, inhibiendo los efectos del sueño.

Las anfetaminas provocan en el individuo euforia, aumento de la actividad psíquica, aparición de movimientos repetitivos y estereotipados, disminución de la sensación de fatiga, entre otros efectos.

De esta manera, cuando el conductor las consume, puede acabar experimentando un agotamiento de graves consecuencias, tanto para su salud como para la seguridad del entorno vial, ya que a pesar de que inhiben el sueño, tienen efectos secundarios como:

  1. Reacciones psicóticas o psicosis.
  2. Ansiedad e insomnio.
  3. Ilusiones y seudoalucinaciones (manchas de luz, percepción de movimientos y flashes).
  4. Alteraciones perceptivas, como una mayor sensibilidad a la luz, dificultades de acomodo visual y visión borrosa.
  5. Trastornos del sueño y vértigo.
  6. Problemas de concentración y atención.
  7. Depresión, nerviosismo y agitación.
  8. Aparición de alucinaciones auditivas.
  9. Sensación de ligereza corporal y flotación.

Efectos mortales

En muchos casos, las alteraciones psicológicas y conductuales que pueden tener efectos mortales sobre la seguridad en la conducción no proceden sólo de las acciones inmediatas de la droga sobre el organismo, sino que derivan de los efectos acumulativos de una intoxicación severa asociada a una historia de adicción.

Evítalo

Como consecuencia, Cesvi México realiza las siguientes recomendaciones para comenzar a revertir este problema en las empresas de transporte:

  1. Hacer una supervisión de las rutas por parte del responsable del área de tráfico.
  2. Establecer como política dos descansos obligatorios para cada viaje.
  3. Si se tiene el recurso, asignar a dos operadores por cada viaje tipo “C” para los viajes considerados largos, con distancias pueden ser mayores de 300 km.
  4. Desarrollar campañas antidrogas en la empresa.
  5. Definir programas de aplicación de pruebas para detectar el consumo de drogas y medicamentos de abuso.

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CRÉDITO: 
Redacción