Trabajo en equipo, otra cualidad del liderazgo

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Motivación y comunicación, claves en la dirección de grupos

El trabajo en equipo constituye un eje fundamental en el éxito de las organizaciones, pues es el sendero que las conduce a cumplir sus objetivos inmediatos y futuros de forma apropiada. No resulta extraño entonces, que a las habilidades directivas se sume la capacidad para manejar con criterio y responsabilidad a un grupo de colaboradores.

Es un hecho que el estilo jerárquico en estricto sentido, ha dejado de ser funcional en las empresas, toda vez que limita el sentimiento de pertenencia de cada individuo hacia el equipo de trabajo. Hoy en día, como argumenta María Luz García, gerente de capacitación de ADAMS Capacitación, se ha pasado de un modelo de estructura muy marcado a un modelo más plano, donde el coordinador del grupo es el principal encargado de motivar, delegar, supervisar y establecer los criterios importantes.

En este cambio de paradigma, qué cualidades debe poseer un jefe no sólo para llevar a cabo su cometido profesional, sino para capitalizar del mejor modo el talento de su fuerza laboral. De acuerdo a la firma especializada en consultoría y capacitación, algunas de ellas son:

  • Necesita comunicar con claridad el objetivo final al cual debe dirigirse su personal, para que éste último implemente las estrategias y acciones pertinentes para conseguirlo.
  • Debe proporcionar los recursos suficientes a su equipo para que desarrolle con éxito sus funciones.
  • Requiere delegar responsabilidades y concentrarse en su papel de coordinador y motivador. Debe considerar el valor agregado de cada integrante del cuadro laboral a su cargo y potenciar sus habilidades.
  • Tiene que entender al equipo como algo dinámico, cambiante y en continuo desarrollo.
  • Debe comandar un proceso de mejora continua, de tal suerte que el grupo optimice, perfeccione y evolucione acorde a las constantes transformaciones inherentes al mundo empresarial.

La formación y capacitación en estas aptitudes y actitudes serán primordiales para que el liderazgo nato produzca un plan de desarrollo claro y específico al interior de las compañías, que sea capaz de aportarles crecimiento y productividad.

DCC

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CRÉDITO: 
Equipo de Redacción