Tandas para el Bienestar, una ventana para la inclusión financiera

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El programa Tandas para el Bienestar es una oportunidad para incluir financieramente de manera formal a una mayor población, indicó Allan Apoj Pascal, director general de la fintech Credijusto.

El esquema de Tandas para el Bienestar, donde el gobierno otorgará préstamos a la palabra de 6,000 pesos sin tasa de interés, es una oportunidad para incluir financieramente de manera formal a una mayor población, indicó Allan Apoj Pascal, director general de la fintech Credijusto.

En entrevista, Apoj Pascal detalló que este esquema, que será operado por la Secretaría de Economía, atenderá al segmento de microempresarios que ha sido olvidado por la banca tradicional e incluso por otro tipo de intermediarios; sin embargo, también es una oportunidad para retomar, por parte de los bancos u otras entidades financieras, la atención a esta parte de la población.

“Me parece una buena iniciativa porque justamente este tipo de microempresarios son los que están olvidados por el sector bancario, nadie los entiende, nadie los apoya e iniciativas como ésta (...) son positivas”, comentó Apoj Pascal.

Según el directivo de Credijusto, el comportamiento de pago de estos préstamos de la población atendida por dicho esquema podría ser reportado a una sociedad de información crediticia, para que así las entidades financieras tradicionales tengan un antecedente para dar servicios financieros de más volumen a los beneficiarios de dicho esquema.

“Sería bueno ayudar o mejorar el historial en el buró de crédito de los beneficiarios, reportando el buen pago de estos créditos, para que así se pueda ayudar a éstos a que sean reconocidos por las instituciones financieras”, acotó el directivo.

Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2018, en México existen 54.5 millones de personas adultas en el país que no tienen acceso a crédito formal, de los cuales 44.2 millones nunca han sido usuarios de alguna entidad financiera y 10.3 millones son exusuarios.

De acuerdo con Apoj Pascal, es difícil que una entidad financiera atienda a los microempresarios debido a que no cuentan con algún antecedente en su historial crediticio, pero en caso de que las Tandas del Bienestar reporten esa información, esto puede ser un aliciente para que accedan a un financiamiento por un monto mayor respecto a la ayuda que recibirán del gobierno.

“En la actualidad, cuando un banco recibe a un microempresario no tiene ninguna información de él y es muy difícil saber si es un buen o mal pagador, pero si el banco ve que recibió un crédito a la palabra y el microempresario requiera 50,000 pesos, se le va a reconocer su calidad de buen repago y lo va a apoyar en el futuro”, acotó.

Incentivar formalidad

Asimismo, Apoj Pascal explicó que este programa es una oportunidad para incentivar la formalidad en el país, pues mucho del segmento que atenderá se encuentra en la informalidad.

“Me parece importante que este programa incentive la formalidad (...) que estos empresarios se formalicen ante las autoridades fiscales para que puedan acceder a financiamientos por montos mayores”, detalló el directivo de Credijusto.

Según Apoj Pascal, en la actualidad hay una serie de requisitos burocráticos que impiden que un microempresario sea del sector formal, es decir, que pague los impuestos correspondientes a su actividad y también tenga acceso a los beneficios que esto representa.

“Hay una serie de requisitos burocráticos que simplemente no valen la pena para el pequeño empresario llevar a cabo, porque es un laberinto donde se siente súper perdido (...) de repente el microempresario no visualiza los beneficios de ser formal, porque nadie se los explica, y de cómo la formalidad lo ayuda a acceder a mejores financiamientos y participar en otra serie de iniciativas”, expuso Apoj Pascal.

De acuerdo con el directivo de Credijusto, una fintech enfocada al segmento de pequeñas y medianas empresas y que presta en promedio cerca de 120 millones de pesos al mes, este esquema no será competencia con las entidades financieras sino un complemento ante la labor que realizan dichas instituciones.

“No (será competencia), es algo positivo, el sector de los microempresarios está súper olvidado y apoyamos cualquier tipo de iniciativa que lo apoye, fortalece el ecosistema”, explicó Apoj Pascal y añadió que uno de los retos será verificar que el préstamo realmente se utilice para material de trabajo si no terminaría como un esquema sólo de consumo.

CRÉDITO: 
Fernando Gutiérrez / El Economista