Proveer al gobierno, hace crecer tu negocio

Foto EE: Hugo Salazar

Especialistas y microemprarios aseguran que es una actividad rentable y benéfica.

Cuando un micro, pequeño o mediano productor decide vencer el miedo a participar en las licitaciones para convertirse en proveedor del gobierno y obtiene un contrato con alguna dependencia federal o estatal puede hacer crecer su negocio hasta 900%, además de que es más fácil acercarse a otros posibles clientes del sector público, de acuerdo con especialistas en el tema.

“Los principales temores que detienen a los empresarios para acercarse a ofertar sus productos o servicios al mayor cliente del país es el tiempo que éste tarda en realizar un pago y la posibilidad de que las licitaciones estén arregladas para favorecer a algún proveedor”, dijo Luis García Montes de Oca, especialista en Compras de Gobierno de Nacional Financiera (Nafin).

Durante el Foro Compras de Gobierno organizado ayer por El Economista, García Montes de Oca aseguró que el gobierno es el cliente que más rápido está pagando, incluso más que la Iniciativa Privada, “pues la Secretaría de Economía estableció un periodo de entre 20 y 30 días naturales después de que se le haya entregado la factura para liquidar su deuda”, explicó.

Con respecto al temor de presentar inconformidades ante los contratos otorgados, García Montes de Oca aseveró que los empresarios pueden estar tranquilos, pues la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y Servicios del Sector Público establece que los empresarios pueden presentar inconformidades por los resultados de una licitación para que se inicie una investigación.

Planeación y medición

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) deben tener un amplio abanico de clientes y no dejar que más de 30% de sus ingresos provenga de uno solo, porque esto puede ocasionar su quiebra, recomendó Santiago Macías, coordinador de Compite.

Durante su participación en el Foro de esta casa editorial, el especialista puntualizó, además, que cuando se va a vender un producto o servicio se deben tener en cuenta varios aspectos, como saber con quién y qué se va a ofrecer, tener una buena planeación, saber lo que se vende, la distribución y el tiempo de recuperación.

Algo importante y que no debe perderse de vista es saber lo que se va a ganar, para ello detalló que es necesario tener competitividad basada en la productividad,

“ya que lo que no podemos medir, no lo podemos mejorar, hoy podemos estar bien pero mañana no. Es tan sencillo como dividir las salidas entre la entradas. No se puede perder, hay que ganar y hay que medir”.

Así, la base de una empresa es su productividad, calidad y eficiencia, “si no están, no van a mantenerse como proveedores”, finalizó.

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CRÉDITO: 
Fabiola Naranajo y Yesme Cortés, El Economista