Santiago, recobra afluencia turística

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El municipio de NL tenía una caída de 60% en visitantes desde 2009

Monterrey, NL. El municipio de Santiago, en Nuevo León, distinguido como Pueblo Mágico, comienza a resurgir, después de que, en los últimos tres años, la inseguridad y el huracán Alex provocaron una caída de 60% en las operaciones de bienes raíces y una baja ocupación hotelera de apenas 35%, afirma Bladimiro Montalvo Salas, alcalde del ayuntamiento.

Refiere que en el periodo 2009-2011, el municipio registró un importante cierre de negocios, ya que la mayoría de ellos depende del turismo. Los visitantes -agrega- prácticamente dejaron de acudir por la inseguridad a la región, donde se encuentran atractivos como la cascada Cola de Caballo, la presa Rodrigo Gómez, la zona de restaurantes y artesanías Los Cavazos, el centro ecoturístico Matacanes, así como diversos balnearios y clubes privados de grandes empresas.

En la zona comercial de Los Cavazos -cita-, alrededor de 70 de los 185 locales cerraron sus puertas en la temporada más crítica, que fue en el 2010, cuando se presentó el crimen del exalcalde Edelmiro Cavazos.

“La delincuencia nos ha provocado un problema económico con una fuerte caída en el turismo, que bajó de una manera impresionante y que para nosotros era un plus”, comenta.

Y recuerda que en el 2006 recibieron el certificado de Pueblo Mágico, lo cual favoreció a la actividad comercial y turística de ese municipio, pero a partir del 2009, con un incendio que se presentó en las montañas y después de los problemas de inseguridad, todo se complicó.

Mejora el panorama

“Los hoteles llegaron a registrar una ocupación en los años malos de 35 a 40%, pero en Semana Santa del presente año reportaron un lleno de hasta 100%, lo que quiere decir que el ayuntamiento de Santiago esta resurgiendo”, expresa.

Santiago se ubica al sur del área metropolitana de Monterrey, sobre la carretera nacional que conecta con la región citrícola y Tamaulipas. Es un ayuntamiento mediano habitado por alrededor de 40,000 personas, con un presupuesto de 145 millones de pesos anuales y una deuda pública de alrededor de 65 millones de pesos.

Si bien el alcalde se muestra optimista que los visitantes están regresando y que el comercio se está reactivando, lo que más desea es que retornen también los inversionistas de bienes raíces.

Las operaciones de bienes raíces dejaban al municipio ingresos por alrededor de 30 millones de pesos anuales.

“El año pasado sólo recibimos 9.5 millones de pesos, todo se vino abajo, compra y venta de bienes raíces y construcción de nuevos fraccionamientos”, manifiesta.

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CRÉDITO: 
Armando Torres, El Economista