¿Son eficaces los incentivos en tu empresa?

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Motiva a tu personal para que cumpla con los propósitos de tu negocio

Implementar medidas de control interno es sin duda una inversión para cualquier empresa, la pregunta es: ¿Cómo podemos hacerlo más barato, menos burocrático y que de fondo no represente una obstrucción de valor?

El diseño de un mecanismo de control para ser eficiente debe basarse en un análisis de incentivos que aporte información suficiente sobre lo que motiva o no a las personas que llevan a cabo las transacciones tal y como la empresa lo desea.

Uno de los paradigmas que han prevalecido por muchos años es que las personas son la principal fuente de errores, cuando en realidad es el diseño del proceso, que induce y alienta a que existan equivocaciones o robos. Cuando una persona esta interesada en tener buenos resultados para la empresa donde trabaja es más fácil y barato que cuando forzamos a alguien para que alcance objetivos en contra de su voluntad. Las empresas tienen áreas de oportunidad que ejercen mecanismos de control para vigilar que su personal realice o dejen de hacer tareas que no sean de su agrado, lo que lleva a invertir recursos excesivos en el control interno y que finalmente tiene más fallas de las esperadas.

La pregunta es: ¿Cómo puedo alinear a las personas hacia los fines que la empresa persigue? Para lograrlo vale la pena reflexionar en lo siguiente:

  1. ¿El sistema de incentivos y remuneraciones actuales los motiva a perseguir las metas de la organización?
  2. ¿Las políticas o reglas actuales de trabajo propician que los empleados busquen estrategias para evadir sus responsabilidades?
  3. ¿Se tienen las suficientes medidas disuasivas de carácter legal con los trabajadores?
  4. ¿Existen mecanismos para generar conciencia sobre temas críticos, así como las consecuencias de no cumplir? Adicionalmente ¿hay campañas para crear la conciencia cívica y ética que debe prevalecer en la actuación del personal?

Existe una alta correlación entre los incentivos alineados de empleados y la efectividad del control interno, por consecuencia se tiene un mayor rendimiento sobre la inversión en control, además el costo es menor. Veámoslo así: Si tenemos el control interno como una póliza contra el cáncer; es bueno tenerla, sin embargo es mejor convencer a la persona de los beneficios de no fumar.

Los procesos de negocios se pueden rediseñar en su lógica, con las políticas que permitan alinear los incentivos del personal, con el fin de evitar errores y robos, además de poner más interés del personal que todo salga bien. Esto es trascender en la administración de riesgos a prácticas más eficientes.

*Socio Risk Advisory Services de RSM Bogarín
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CRÉDITO: 
Arturo Gustavo Lara Tenorio*