¿A qué se enfrenta el nuevo gobierno en corrupción empresarial?

El índice de corrupción y soborno en México es del 54%. Foto: Especial

Los resultados de las elecciones electorales ya están dados, Andrés Manuel López Obrador será el próximo presidente de México por los siguientes seis años , lo que marcará un cambio importante en la política, economía y sociedad, lo que a su vez traerá consigo múltiples retos que asumir y promesas por cumplir.

Uno de los temas principales que se tratarán desde el comienzo del sexenio es la corrupción, sobre todo en el ámbito empresarial, ya que es de los que más ha sido afectados, pero ¿cuál es el panorama en ello?

De acuerdo al censo realizado por el INEGI en el 2017, en el país existen 5 millones 53,000 unidades económicas de todo tamaño y sector que operan en el territorio nacional, donde la corrupción tiene gran impacto en la competitividad del sector privado.

Por otra parte, el Reporte Global de Fraude y Riesgo 2017-2018 elaborado por la consultoría de riesgo Kroll, revela que 85% de las empresas en México, han sufrido algún tipo de fraude a lo largo de un año. El soborno y la corrupción es el segundo fraude más común en las compañías, con 31% de incidencia, además, la mayoría de los actos de corrupción en las empresas son orquestados por los mismos empleados de la compañía.

En este sentido, Brian Weihs, director general de Kroll México, indicó que en estos momentos el panorama de la corrupción empresarial en México es alarmante, ya que conforme a la evaluación que realizan cada año a nivel mundial y regional entrevistando a empresas de diferentes tamaños y giros, para el caso de México, se encontró que el índice de corrupción y soborno es del 54% (cuatro puntos arriba del estándar mundial)

Durante su participación del II Congreso Internacional contra la Corrupción organizado por la ICC México,detalló que las empresas más vulnerables ante esta problemática fueron las de sectores de construcción, ingeniería e infraestructura (28%); servicios financieros (23%); cuidado de la salud, productos farmacéuticos y biotecnología (71%); transporte, ocio y turismo (51%).

Los indicadores ofrecidos por Kroll de México, en su Reporte Global de Fraude y Riesgo, en gran medida aciertan con los escándalos empresariales que se dieron a lo largo del 2017, donde varias empresas fueron acusadas por negligencia, corrupción y soborno.

Algunas de ellas fueron Odebrecht y PEMEX, por un presunto soborno a Emilio Lozoya para ganar obras públicas; Banorte, Principal, Sura y Profuturo GNP, donde se presume hubo afores coludidas para el traspaso y manipulación de cuentas; Grupo IUSA y la CFE, quienes al parecer realizaron simulaciones de licitaciones para obtener contratos millonarios.

Por otro lado, Arturo del Castillo, Director Asociado de Kroll México, indicó que las situaciones que pueden desencadenar un acto de corrupción por parte de las empresas son: la compra de una ley o norma que pueda afectar el negocio o la industria a la que se pertenece; obtención o retención de contratos; evadir multas o sanciones; ganar permisos o licencias necesarias para una operación; y finalmente para acceder a beneficios o incentivos económicos.

Sin duda alguna, la siguiente administración de gobierno deberá enfrentar varios retos para poder disminuir la corrupción en sus diferentes sectores, con el fin de construir un frente común que restablezca la confianza en las instituciones gubernamentales; la agilización de los procesos e intercambio de información entre empresarios y gobierno, garantizando de esta manera la transparencia en todos los ámbitos.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario