¿Qué haces con las monedas de 10 centavos?

Foto: Archivo./ elempresario.mx

¿Sabía que las moneditas de 10 centavos son las que más se acuñan en México? De acuerdo con Manuel Galán, director de Emisión del Banco de México (Banxico), al año se emiten 400 millones de piezas.

“Aunque sea difícil de creer, la moneda de 10 centavos es la que más requiere el sistema financiero y cada año el Banco Central tiene que satisfacer la demanda”, comentó el directivo.

De acuerdo con Banxico, esta demanda surge debido a que los centavos se quedan en alcancías, ceniceros, cajones o en la basura, por lo que el sistema siempre requiere más.

“Creemos que la gente las bota y no se vuelven a usar, entonces los comercios requieren más piezas, las solicitan a la banca y ésta a su vez a nosotros”, declara.

Sí se usan

Al respecto, Arturo de Alba Monroy, profesor del ICAMI, institución dedicada a la formación y desarrollo de gerentes que pertenece al Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE), explicó que a pesar de que los centavos casi no se ven, sí se usan y deben ser recibidos por las personas, en comercios y en el sistema bancario para saldar cuentas.

“Usamos las monedas para completar el pasaje, dejar propinas, pagar algunos productos con la cantidad exacta, además algunos comercios las usan para entregar el cambio exacto”, dijo el académico.

Agregó que a pesar de que hay lugares donde desdeñan el uso de los centavos, esto no debe ocurrir, ya que tienen un valor nominal y por ley deben ser aceptados.

Al respecto, el director de emisión del Banco de México explicó que este valor de uso se conoce como poder liberatorio, “quiere decir que tienen el poder legal de liberarnos de deudas, si yo debo 15 pesos, entrego esa cantidad en monedas y me liberan del adeudo”, explicó.

Límites

Sin embargo, la cantidad de monedas que se pueden usar para pagar se encuentra limitada, de acuerdo con la Ley Monetaria de México se estipula que “el poder liberatorio está limitado al valor de 100 piezas de cada denominación en un mismo pago”, es decir, sólo se pueden entregar 100 monedas de 10 centavos, 100 de 1 peso, etcétera, en cada saldo a liquidar.

Al respecto, Manuel Galán explicó que esto en la práctica pocas veces ocurre, ya que “no cualquier persona carga tal cantidad de monedas, aunque en caso de que la deuda sea mayor a 100 monedas de cualquier denominación, el receptor decide si las acepta o no, en caso de que solicite otra forma de pago, la ley lo protege y el deudor deberá buscar otra forma de pago”, concluyó.

Serán de colección

Indudablemente, las monedas de centavos desaparecerán en el futuro, esto se debe principalmente al desuso que llega cuando la inflación mueve los precios.

“Cuando la inflación aumenta, los precios se mueven y se ajusta el uso de monedas, unas se usan más y otras dejan de ser necesarias”, declaró Manuel Galán.

Explicó también que esto ya ocurrió, por ejemplo, con la moneda de 5 centavos que se ha dejado de usar, “ésta yo creo no se acuña desde el 2001 y las reservas de ella en Banxico alcanzan para cubrir la demanda de hasta 10 años”, aclaró.

Mínima falsificación

“Es más fácil ganarse la lotería que encontrar monedas falsas en México”, declaró Manuel Galán, director de Emisión del Banco de México, aunque reconoce que hay algunas piezas apócrifas, es tan bajo el nivel que no genera ningún problema para el sistema monetario en México. “Les cuesta mucho hacer copias de las monedas y el bajo valor no es atractivo para ellos, si acaso la de 10 pesos es falsificable, pero su composición bimetálica les resulta complicado”, agregó.

Cambio

Si eres una de las personas que tiene una o varias alcancías donde guarda moneditas, puedes canjearlas en las instituciones bancarias.

“Si es cliente, incluso puede depositarlas a su cuenta de cheques o de ahorro sin problema, si lo que busca es canjearlas por otra denominación, debe buscar los centros de canje que tienen algunas sucursales bancarias”, explicó Arturo de Alba, del ICAMI.

En la página del Banco de México www.banxico.org.mx se puede consultar las direcciones de los centros de canje.

Finanzas

[email protected]

CRÉDITO: 
Judith Armadillo, El Economista