Que la edad no sea una barrera laboral

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Existen leyes que evitan la discriminación, infórmate y actúa

El tema de la edad en el trabajo es preocupante para muchos empleados, ya que puede significar el fin de su carrera laboral, debido a la disminución de sus opciones en el mercado o la pérdida de su empleo. A pesar de que se han logrado cambios en materia de discriminación laboral, aún no erradica este mal en su totalidad; las prácticas discriminatorias persisten en algunas empresas mexicanas y de otros países, pues entre los requisitos que se piden para ser candidato de un puesto, en el 80% de los casos, hay un límite de edad.

Las estadísticas señalan que a partir de los 35 años se empieza a rechazar al personal, aunque la ley lo prohíbe; muchas empresas consideran que después de esta edad se disminuye la productividad, por lo cual ya no son buenos candidatos para un puesto.

Así, en países desarrollados como Estados Unidos, Canadá o la Unión Europea, está prohibido pedir ese tipo de requisitos, pero en nuestro país hace falta avanzar en ese tema. Por ello, los mexicanos deben saber que el país cuenta con los instrumentos legales necesarios para evitar ser discriminado en un empleo por la edad, entre ellos destaca el "Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos"; el "Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales"; el "Convenio número 111 relativo a la discriminación en materia de empleo y ocupación" de la Organización Internacional del Trabajo; el "Protocolo adicional a la convención americana sobre derechos humanos en materia de derechos económicos, sociales y culturales".

Nuestra Carta Magna contempla en su primer artículo la prohibición de cualquier tipo de discriminación laboral y hace una mención concreta de aquella que es motivada por la edad. De igual manera, estos mismos lineamientos son detallados por la Ley Federal promulgada en el 2003, en su artículo 4º, donde se establece que se entiende como discriminación “toda distinción, exclusión o restricción que, basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, tenga por efecto impedir o anular el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas”.

Toda persona tiene acceso a un trabajo y cuando es discriminado, no se puede tener una actitud pasiva, se debe actuar conforme a las herramientas disponibles. Disfrutar de los derechos que nos otorga la ley depende en gran medida de las acciones que tome la ciudadanía en la búsqueda de su cumplimiento, son estas acciones las que ayudarán a erradicar verdaderamente cualquier tipo de discriminación. ¡Protege tus derechos!

*Fundadora y directora del despacho Leal Montemayor, único en el país conformado exclusivamente por mujeres.

www.lealmontemayor.com

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CRÉDITO: 
Carolina Leal*