Presión sobre el Senado de Estados Unidos

Foto: Archivo./ elempresario.mx

A casi ya un año y medio de que el Senado de Estados Unidos tomara la controvertida decisión de suspender el programa piloto que hacía posible la entrada controlada del autotransporte de carga mexicano a ese país, como experimento previo a una posible liberalización del servicio transfronterizo, el tema vuelve a tener relevancia.

Y es que a pesar de las represalias comerciales ejercidas por México contra Estados Unidos desde marzo del 2009, consistentes en la elevación de aranceles para 89 productos provenientes de aquel país, el Senado estadounidense no ha mostrado intenciones de reconsiderar la suspensión.

De acuerdo con lo establecido en el TLCAN y en las reglas de la OMC, cuando uno de los países firmantes de un acuerdo de libre comercio incumple los compromisos contraídos y no tiene una justificación aceptable para ello, después de un cuidadoso proceso de solución de controversias, el país afectado puede ejercer represalias comerciales perfectamente legales por un monto razonable, es decir, uno parecido al del daño que le haya ocasionado el incumplimiento del compromiso original.

De conformidad con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, los servicios de autotransporte de carga transfronterizos entre Estados Unidos y México deberían haberse liberado desde 1995, por lo que se acumulan ya 15 años de la violación a esta obligación contraída por nuestro vecino del norte.

Vías legales

El secretario de Economía, Bruno Ferrari, ha decidido retomar el asunto y presionar razonablemente fuerte para que autoridades y congresistas estadounidenses reciban los reclamos de muchas empresas más que verán afectadas sus exportaciones hacia México por el aumento de los aranceles que deben cubrirse para que sus productos puedan ingresar a nuestro país. De 89 productos afectados por la medida desde hace casi año y medio, Ferrari decidió incluir 10 más para llegar a 99, con lo que se espera un impacto equivalente a 2,500 millones de dólares.

La decisión de Bruno Ferrari es muy importante y trascendente, pues podría haber optado por mantener el statu quo del asunto y pocos lo hubieran objetado, pues se considera de difícil solución después de 15 años. Pero al elevar las sanciones a Estados Unidos nos muestra su determinación de defender los intereses de México por la vía correcta, es decir, utilizando los mecanismos legales que le proporcionan las reglas comerciales multilaterales vigentes, para lograr el cumplimiento de obligaciones pactadas precisamente al amparo de dichas reglas.

Una de las razones por las que el sistema multilateral de comercio está en mayor riesgo que nunca, es justamente la incapacidad que tienen los países en desarrollo para lograr que los desarrollados cumplan con sus compromisos comerciales, o bien, para evitar que utilicen esas reglas para implementar medidas abiertamente proteccionistas.

Eso es precisamente lo que le ha ocurrido a México en esta materia. Ésta es una cuestión de principios y no debe ser dejada de lado por ningún motivo, pues sería tanto como reconocer la obsolescencia del sistema multilateral del comercio actual.

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CRÉDITO: 
Alejandro González