Cierre de cuentas daña pequeñas sofomes

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El motivo que les arguyen es llevar el mote de entidades no reguladas: Asocre

Pequeñas sofomes padecen el cierre de cuentas o la negativa para abrirlas por parte de los bancos. A decir de Rubén Mirazo Flores, presidente de la Asociación de Sociedades Financieras en Crecimiento (Asocre), ya no son sólo algunos, sino prácticamente todos los grandes bancos, los que les aplican estas medidas a intermediarios de menor tamaño.

El motivo principal que les arguyen, ha dicho Mirazo, es que llevan el mote de entidades no reguladas. Sin embargo -aclara-, las más de 20 aglutinadas en la Asocre cumplen con los registros respectivos ante la Condusef, así como con los requerimientos en materia de prevención de lavado de dinero que mandata la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).

“Actualmente ya es una tendencia general a cerrar (las cuentas) o no abrirlas en prácticamente todos (los bancos). Cada uno arguye un pretexto. El chiste es que no te la abren o la que ya tenías te la cierran. Entonces es un problema actual, real, que afecta no sólo a las sofomes, sino a los usuarios finales del crédito”, expresa.

Mirazo aclara que sólo algunos de los llamados bancos pequeños no les han aplicado el cierre de cuentas; que de los grandes, los que en algún momento les dicen que sí les condicionan a la realización de una auditoría. “Sí nos está afectando y no tiene fundamento”.

La principal afectación, detalla, es que al no tener cuentas bancarias, los movimientos de dinero deben hacerlos en efectivo, además de que con medidas como ésta, los bancos desplazan a otros competidores. “Cualquier negocio requiere de una cuenta bancaria”, aseveró.

Gabriel Díaz Leyva, vicepresidente de Supervisión de Banca de Desarrollo y Finanzas Populares de la CNBV, reconoció recientemente que el cierre de cuentas sí afecta a algunos participantes del mercado, por lo que ya están en pláticas con los bancos, pero admitió que no es una decisión que esté en manos de la CNBV. “Seguimos haciendo una conciencia para que esta situación se minimice o sea muy puntual”.

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CRÉDITO: 
Edgar Juárez, El Economista