Las peores prácticas en la implantación de un ERP

Foto: Especial./ elempresario.mx

Hoy en día, y desde los antecesores del ERP, que fueron los sistemas comerciales tipo MRPII, las empresas se han visto involucradas en iniciativas para su implementación, asignando incluso para ello inversiones considerables.

Pero la historia y la experiencia nos muestran que algunos de estos proyectos terminaron lejos de considerarse exitosos, mientras que otros concluyeron como elementos clave en la estrategia de crecimiento y expansión de la empresa.

Dentro de los que no llegaron a ser exitosos hay factores negativos comunes, como los que se señalan a continuación, y que por supuesto tú debes evitar para reducir considerablemente el riesgo de que tu proyecto termine siendo un fracaso:

1.- Pensar que implementar un ERP significa poner a funcionar un software de cómputo: El ERP es la herramienta tecnológica que soporta y potencia las estrategias y procesos de negocios que conforman tu cadena de valor, es la vía para materializar la estrategia de negocio por lo que limitarás su alcance y el potencial en tu empresa si le das un trato menor.

2.- No enfocarse en las necesidades de tus clientes: La sola actualización tecnológica y resolver los problemas que cada área pida por separado, no le darán por sí mismas ningún beneficio real a tu negocio. Asegúrate que todos los requerimientos y objetivos de tu implantación tengan un beneficio directo o indirecto hacia tus clientes. Si no lo tienen, no vale la pena incluirlos en tu ERP.

3.- Asignar la responsabilidad de la implantación a una sola área: No caigas en la tentación de dejarla bajo la responsabilidad exclusiva del área de sistemas o de contabilidad. Un proyecto estratégico como lo es éste, requiere involucrar de manera prioritaria a la dirección y a un equipo interno interdisciplinario que tenga los conocimientos y habilidades para hacer que las cosas sucedan.

4.- Clasificar la implantación como un proyecto secreto: No lo escondas a tus empleados, al contrario, mantenlos informados y hazlos sentir parte de él, pues todos son clave para el éxito del proyecto. Mantener la moral alta en un proyecto complejo es de vital importancia. Un beneficio para la empresa será un beneficio para todos.

5.- Embarcarse en un proyecto con plazos demasiado ambiciosos: Ya sea que quieras implantar toda la funcionalidad de una sola vez o irla incorporando de forma escalonada, no fijes un plazo demasiado corto para lograr resultados, ya que lo más probable es que para lograrlo termines por subestimar elementos importantes. Lo mejor es plantearse objetivos realistas, dividir tu proyecto en fases manejables y dejar que los cambios se asimilen y maduren en tu empresa antes de iniciar con la siguiente fase.

6.- Seleccionar al proveedor de implantación por su precio: Cuando estés comparando tus propuestas, toma en cuenta factores como el tiempo que tiene el proveedor en el mercado, la compañía tecnológica que lo respalda, su porcentaje de casos de éxito, la experiencia de los consultores que le asignarán e incluso visita a uno de sus clientes. El grado de conocimiento que posea el proveedor es esencial, pues te sabrá guiar por el camino menos accidentado; él será tu socio de negocios durante el proyecto y hasta en tus iniciativas futuras.

*Justo Barrientos es Consultor Senior de Microsoft Dynamics AX de la empresa GCG, especializado desde hace15 años en temas de manufactura y control de proyectos. Puedes contactarlo en la cuenta de correo electrónico: justo.barrientos@gcg.com.mx.

CRÉDITO: 
Justo Barrientos*

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