Nueva Zelanda, destino para pymes extranjeras

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Durante años, la economía de Nueva Zelanda ha crecido por encima de la media de los países de la OCDE, aunque en 2008, coincidiendo con el inicio del periodo de la crisis, disminuyó su ritmo.

En 2009, comenzó a mostrar signos positivos y ha conseguido mantenerse en los primeros puestos a nivel internacional en temas como el desarrollo financiero y la eficiencia de sus mercados de trabajo y mercancías. Estos buenos datos y el alto poder adquisitivo de su población son un incentivo para las empresas procedentes de otros países. Además, se ven favorecidas por el apoyo del Gobierno a la inversión extranjera a la que en muy pocos sectores pone restricciones.

Todo ello supone un gran atractivo para las pymes extranjeras, pero éstas deben evaluar el reto de vencer la diferencia horaria y el coste logístico que implica exportar a este mercado. Por tanto, es importante que los empresarios conozcan las facilidades que este país ofrece. Nueva Zelanda se caracteriza por el apoyo a las compañías extranjeras para hacer negocios y acceder al crédito, ya que es una manera de solventar los problemas de la pequeña dimensión de su economía.

Así, este mercado se ha posicionado como uno de los más abiertos al comercio internacional. Trabaja estrechamente con Australia y tiene una fuerte presencia entre los países insulares del Pacífico. Como miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha ido reduciendo sus aranceles y la mayoría de los bienes están exentos de impuestos. No obstante, los más elevados se aplican al vestido y al calzado (10%) y a los textiles y algunos alimentos (5 por ciento).

Las compañías que deseen establecerse allí lo pueden hacer de una manera sencilla. Se trata de un proceso simple que requiere reservar el nombre, rellenar el formulario de registro y devolverlo todo debidamente firmado al Ministerio de Desarrollo Económico. Todos estos trámites también se pueden realizar online.

Trabajar con anticipación

Para acordar una fecha para una reunión, lo más conveniente es realizarlo con bastante tiempo de antelación, un mes suele ser la media. El día de la cita también se debe llegar unos minutos antes, ya que la impuntualidad se ve como una falta de seriedad. Las reuniones suelen darse en un ambiente relajado y antes de tratar los asuntos de trabajo, se suelen abordar temas más informales. Eso sí, es esencial contar con material informativo en inglés, con gráficos y fotos. Es importante presentar a la empresa con hechos y cifras que demuestren la viabilidad de los nuevos proyectos. Los procesos de negociación pueden ser lentos y no conviene ejercer presión. Será clave ofrecer muestras de los productos o servicios para que lo puedan conocer y así ganarse la confianza del socio local. No hay que realizar promesas que no está seguro de poder cumplir, los neozelandeses son muy directos y honestos a la hora de hacer negocios y esperan lo mismo de los demás.

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CRÉDITO: 
Expansión/España