Nieve de limón, un lujo

Foto: Archivo/El Economista

El incremento en el precio orilló a heladerías a usar saborizantes artificiales

Pepe Tule es un vendedor de nieves de una colonia al norte de la ciudad de México afectado por el alza del limón. Desde hace casi un mes dejó de hacer la tradicional nieve de limón que tanto piden los niños y más en esta época primaveral.

Dice que ese fruto verde está muy caro y el que hay en los mercados no tiene jugo para darle un buen sabor. Diario sale a vender en las calles y escuelas el producto que él mismo elabora.

Ofrece tres distintos sabores y uno de ellos es siempre de limón porque gusta tanto a chicos como a grandes. “Ésa nunca falta, pero ahora prefiero no hacerla porque el limón está muy caro y de mala calidad y no quiero subir los precios”.

Para hacer un bote de siete litros ocupa casi 2 kilos de limón, es decir que necesita alrededor de 200 pesos para elaborarla. “Ahorita no me conviene y mejor busco otras opciones”, comenta.

Está sustituyendo este sabor con el de melón, grosella o jamaica, pero no tienen tanto éxito como el de limón.

Otro sabor que extrañan sus clientes es el pistache. El kilo está a 190 pesos, al igual que la cereza, que la encuentra más barata en la Central de Abasto, con una pequeña diferencia: “La tapa no viene sellada y no me da confianza”, menciona.

En tanto, las neverías de los centros comerciales tienen en su lista de nieves y helados la de limón. El vaso pequeño de nieve pasó de 25 a 45 pesos, que equivale a cerca de lo que cuesta el medio kilo en los mercados. Tiene muchos colorantes y saborizantes artificiales que no corresponden al sabor de la nieve de limón tradicional apta para estos días de calor.

En heladerías de lujo también ofrecen el frappé de limón para los flotantes o limonadas que se elaboran con agua mineral, cuyo precio subió de 30 a 60 pesos, primero por el nuevo Impuesto Especial sobre Productos y Servicios y ahora por el mayor costo del limón.

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CRÉDITO: 
Leonor Flores, El Economista