Mujeres en la ciencia, realidad que va a la alza

Dorothy Ruiz, Operadora de Planificación de Vuelos de la EEI de la NASA. Foto: Especial

El 28 de enero de 1986 el transbordador espacial Challenger explotó, después de un minuto y 13 segundos de su despegue en la base de Colorado, en Estados Unidos. Ninguno de sus pasajeros sobrevivió. El evento, transmitido en vivo a nivel internacional, conmovió al mundo, pero también sembró interrogantes en una niña mexicana de cuatro años.

Dorothy Ruiz, originaria de Matehuala, San Luis Potosí, vio por televisión como la nave desaparecía en cuestión de segundos y se preguntó ¿cómo funcionaba el cohete?, ¿por qué explotó?, ¿por qué vuela?, recuerda Dorothy 29 años después, cuya curiosidad la llevó a convertirse en Operadora de Planificación de Vuelos de la Estación Espacial Internacional de la NASA.

De acuerdo con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en las últimas décadas se ha incrementado el número de mujeres que en México se dedica a la ciencia y tecnología, sobre todo en física, matemáticas e ingenierías. En 20 años el crecimiento ha sido de 1,000% al pasar de 283 mujeres registradas en el Sistema Nacional de Investigadores (SIN) en 1984 a 3,322 en 2004, y de ahí más de 7,000 en 2014, lo que representa 34.9% de los integrantes del SIN.

La injerencia de las mujeres en la ciencia, la tecnología e innovación impulsan su desarrollo, incluso ámbitos como la embriología han tenido nuevo brío a partir de la participación de las féminas y esto se debe a que tienen una visión diferente del mundo.

“La inquietud te lleva a muchos lados,” expresó durante una conferencia en el marco del Robotix Faire 2015 Dorothy Ruiz, quien se mudó a Estados Unidos a los 17 años para estudiar Ingeniería y que actualmente lleva más de 12 años trabajando para el EEI de la NASA.

Pero aún falta mucho camino por recorrer. “Si levantas la mano y eres mujer, es probable que no te vayan a escoger. Es inconsciente, pero en ciencia y tecnología los hombres dominan”. Estas frases, según la ingeniera, se volvieron comunes y recurrentes durante su estancia en la universidad. A pesar de esto, los comentarios no fueron un impedimento, su meta estaba trazada.

Cuando solicitó una pasantía en la NASA la suerte estaba de su lado. Fue la seleccionada número 201 de 5,000 aspirantes, por lo que automáticamente quedaba fuera del programa, pero “si no es porque una persona decidió no ir, yo no me encontraría donde estoy ahora”, asevera.

Una vez ahí, Dorothy enfrentó con éxito la discriminación y la falta de confianza. En la actualidad es la única mujer Operadora de Planificación de Vuelo de la EEI, su trabajo consiste en enlazar las comunicaciones satelitales desde la sede en Houston hasta la base internacional; papel que intercala con el de ser madre y esposa.

Los números se mueven

En México Daniela González y Erika Luna siguen “picando piedra”. A través de EpicQueen, acercan a las mujeres de todo el país a la ciencia y la tecnología.
“Impartimos talleres a niñas de entre 6 y 12 años, principalmente, sobre robótica y programación, estamos convencidas de que la tecnología es una herramienta que las empodera y cambia su vida por completo”, aseguraron las fundadoras de EpicQuenn.

“Estamos en un país lleno de oportunidades, hay que ser creadoras, emprender negocios, resolver problemas y mejorar la calidad de vida a través de la ciencia y la tecnología”, remarcó Erika Luna.

“Se tiene la idea de que el problema de inclusión está resuelto, pero no nos damos cuenta de que los hombres (aún) tienen más facilidades de escalar en puestos de liderazgo en esta industria”, argumentó Daniela.

Esta complicación podría tornarse negativa si no se “ponen manos a la obra”, las estadísticas dicen que en 2020 habrán 1.4 millones de empleos en tecnología, los cuales serán destinados a hombres, si el género femenino no incursiona en el sector.

En números

  • 97% de los puestos en ciencia y tecnología, a nivel mundial, están liderados por hombres
  • 57% de los títulos de licenciatura son de mujeres, el 8% son de tecnologías de la información

[email protected]

CRÉDITO: 
Zyanya López