MiPymes son clave en modelo de economía circular

Las micro empresas son claves para el cambio. Foto: Especial

La contaminación por basura es uno de los principales problemas ecológicos que enfrenta el mundo, sobre todo en Latinoamérica; sin embargo, esto puede resolverse si se aprovechan los recursos de forma eficiente.

Aproximadamente 4 millones de personas en Latinoamérica, ve en la basura un medio de sustento y hace de la recuperación, separación y comercialización informal de materiales reciclables como cartón, papel, vidrio, plástico o metal, su principal fuente de ingresos, indica la Iniciativa Regional para el Reciclaje Inclusivo (IRR).

Ante esto, la organización internacional que promueve el desarrollo competitivo de las MiPymes en América Latina Fundes, propone a las micro pequeñas y medianas empresas aprovechar la recolección para convertirse en agentes de la economía circular, pues 90% de quienes se encargan a ello son informales.

Economía circular

En una economía circular, los materiales usados en la fabricación de un producto son recuperados, tratados, reciclados y reintegrados en el ciclo de producción. De esta manera, los residuos de unos se convierten en recursos para otros, lo que contribuye a la protección del medio ambiente así como a la seguridad del suministro y reindustrialización de un territorio.

Si actualmente la ecuación predominante es extraer, producir, consumir y desechar, la cual se basa en la practicidad más no en la eficiencia, rentabilidad y productividad a largo plazo, la propuesta de una economía circular propone reducir, reutilizar y reciclar. Es la puesta en práctica de la expresión nada se pierde, todo se transforma, ya que en este modelo no hay residuos: todos los materiales y productos de la cadena productiva sirven para alimentar otros sistemas.

En este sentido, la capacidad de las empresas latinoamericanas para cumplir con sus obligaciones en la economía circular y sacar todo el potencial de la materia prima reciclada se ve obstaculizada por los numerosos desafíos que enfrentan los varios eslabones de sus cadenas de valor, por ejemplo:

  • La alta informalidad de las MiPymes recicladoras tanto los recolectores de base como los centros de acopio, es el primer factor de poca confiabilidad de la cadena del reciclaje.
  • La baja profesionalización de las MiPymes recicladoras.
  • La falta de capital de trabajo de los centros de acopio, la cual es producto de su bajo acceso al financiamiento y la ausencia de una planeación adecuada de sus necesidades financieras.

Los beneficios

La propuesta de Fundes está apoyada en años de experiencia en fortalecer e integrar a MiPymes recicladoras en la cadena de suministro de grandes empresas, desarrollando propuestas de valor y que así obtengan beneficios como:

Confiabilidad. Fidelizar a los proveedores a largo plazo, mejorando la eficiencia y productividad de las cadenas de valor.

Eficiencia. Aumentar volumen de materia prima reciclada, reduciendo costos y la tasa de merma, así como las malas prácticas.

Sostenibilidad. Aumentar el uso de materia reciclada, reduciendo el impacto ambiental de los proveedores, fortaleciendo y formalizando a su vez a los empresarios de bajos recursos.

CRÉDITO: 
Redacción / El Empresario