El Mide, un museo que ha roto paradigmas

Archivo/eleconomista.mx

El museo es diferente y cambió la idea de que las exhibiciones interactivas son para niños.

En medio de lo que será un jardín temporal en la explanada principal del recinto, Silvia Singer prepara los detalles de la celebración del quinto aniversario del Museo Interactivo de Economía (Mide).

“Imagínate si no voy a estar emocionada”, comentó la Directora General del museo que alberga una propuesta educativa única en el mundo y que hoy recibirá en sus instalaciones a autoridades del sector educativo, de Hacienda y del sector bancario que forman parte de su equipo de colaboradores.

A cinco años de haber abierto sus puertas al público, el Mide ha sido ampliamente reconocido a nivel nacional e internacional por organismos como el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el Banco de Pagos Internacionales a los mejores programas de educación financiera a nivel internacional.

Silvia Singer, doctora en Ciencias Biológicas y especialista en gestión de museos con más de 25 años de experiencia, platica su experiencia en el Mide, un proyecto del cual dice sentirse orgullosa.

Rompen paradigmas

El Mide, ubicado en el Centro Histórico, integra un espacio interactivo apoyado de herramientas tecnológicas con contenidos de economía y finanzas.

Por concepto, el museo ya constituye una propuesta diferente, pero además “ha roto el paradigma de que los museos interactivos son para niños”, afirmó categóricamente la directiva.

Y es que según datos obtenidos por el Museo, 85% de los visitantes se concentra en el rango de los 15 a 25 años de edad.

La idea de que los interactivos son sólo para niños

“no sólo se tiene en México sino en todo el mundo. Nosotros hemos demostrado que la interactividad es para todos y que a los jóvenes les puede resultar especialmente atractiva”, declaró.

Un Mide no es suficiente

Según cálculos de la institución, el Mide ya ha atendido a cerca de 890,000 visitantes y pretende rebasar el millón al cierre de este año.

Sin embargo, reconoce que aunque las cifras son positivas y alentadoras, “un solo Mide no es suficiente”, pues sus contenidos todavía no cubren las necesidades de educación referentes a estos temas en términos de población.

“El área metropolitana rebasa los 20 millones de habitantes, hemos tocado una veinteava parte de la gente que pudimos haber tocado y las necesidades educativas son brutales”, admitió. Por ello, dijo, “debería haber muchos Mides”.

Está entre los planes en un futuro cercano llevar el modelo Mide a otras partes de la República y pese a que prefirió no detallar nombres, informó que ya se está en diálogos al menos con tres estados de la República en busca de tierra fértil. “Todavía se está evaluando la conveniencia de expandirse con sedes o exposiciones itinerantes”.

Según explicó la directiva, el modelo de gestión del negocio convierte a esto en un proyecto viable ya que el Mide es un museo que no recibe subsidios y ha buscado sus propios mecanismos de sustentabilidad financiera como: un fondo integrado por donantes, ingresos por taquillas, la renta de espacios del edificio y alrededor de 25% de los recursos del museo proviene del diseño de exposiciones y programas para empresas y organismos de gobierno.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción en estos años de trabajo?

Hace más de nueve años, cuando comenzamos a desarrollar el proyecto, nos planteamos el objetivo de despertar el interés por la educación económica y financiera. Ver que hoy ya hay muchas instituciones que lo están haciendo es una de las mayores satisfacciones. Cuando en ese momento nosotros presentábamos el proyecto, la gente nos decía: ¿por qué quieren hacer algo así? Hoy esas mismas personas que nos cuestionaban son quienes tienen programas de educación financiera.

[email protected]

CRÉDITO: 
Ilse Santa Rita, El Economista