México no apoya innovación de las pymes

Foto: El Economista

Los pequeños negocios son el futuro de la economía del conocimiento y necesitan las mismas posibilidades de éxito que los grandes jugadores: OCDE

Un reporte que publica hoy la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica la necesidad no sólo de que los países generen incentivos fiscales para fomentar que las empresas inviertan en Investigación y Desarrollo (I&D) sino, también, de dirigir estos incentivos a las pequeñas y medianas empresas.

La mayor parte de las naciones afiliadas a la OCDE y otros países, como China, India y Sudáfrica, utilizan incentivos fiscales, con lo que impulsan la innovación y generan crecimiento económico.

El informe “Apoyar a la inversión en capital basado en conocimiento, crecimiento e innovación” establece que una tercera parte del apoyo público a I&D en las empresas se lleva a cabo a través de incentivos fiscales, en ese esquema la grandes empresas transnacionales son las que más se benefician debido a su gran capacidad de planeación fiscal. Esto -se informa puede generar un escenario inequitativo para las firmas locales, pequeñas y/o jóvenes.

El consejo de la OCDE es direccionar esos incentivos para que lleguen a las pymes, daría a los países un mejor retorno de su inversión, además de apoyar a las empresas jóvenes e innovadoras que desempeñan un papel crucial en la creación de empleos.

“Se necesita hacer mucho más para ayudar a que las empresas jóvenes desempeñen un papel más importante en la creación de innovación y empleos. Ellas son el futuro de la economía del conocimiento y necesitan las mismas posibilidades de éxito que los grandes jugadores. Mejorar su acceso al financiamiento y hacer que las reglas impositivas sean justas para todos es la clave”, dijo Andrew Wyckoff, director de Ciencia, Tecnología e Industria de la OCDE, en el aviso del lanzamiento del reporte el 10 de octubre en Bruselas.

Ayudar a las pymes jóvenes (de cinco años de edad o menos) es crucial, asegura la organización: evidencia provenientes de 15 países de la OCDE sugiere que estas firmas han generado alrededor de la mitad de los nuevos empleos durante la década pasada, a pesar de que representan sólo alrededor de 20% del total de empleos por sector (sin contar al financiero).

Mexicanos, al último

En las tablas que elabora la OCDE, México se encuentra entre los países que no dan apoyo por vía de incentivos fiscales para que se haga investigación y desarrollo en las empresas.

En este sentido, como indicó José Franco, presidente de la Academia de Mexicana de Ciencias, en estas páginas hace unos días, “los incentivos fiscales ya se probaron y tienen el problema de que los aprovechan sólo los grandotes, las transnacionales, en particular se benefició a las empresas automotrices (...). No se deja lugar a las pymes”.

Por esta razón, la propuesta de la nueva administración es, por lo pronto, la adjudicación de fondos de manera directa, situación en la que, con los datos del 2011 con los que se hizo el informe de la OCDE, no sólo no destaca nuestro país, 
sino que queda en el último lugar de la tabla.

Sin embargo, hay que destacar que el análisis de la OCDE, si bien se inclina por los incentivos fiscales, también sugiere que los apoyos directos pueden ser más efectivos para estimular la investigación y el desarrollo al interior de las empresas de los que se había pensado, especialmente para las firmas de reciente creación.

Evalúan el capital basado en conocimiento

  • La innovación es un factor clave para el éxito empresarial y de negocios, pero las fuentes de esa innovación están cambiando. Las empresas actuales están explorando opciones para impulsar la innovación más allá de la investigación y desarrollo (I+D). Invierten en una gama más amplia de activos intangibles, tales como información, software, patentes, diseños, nuevos procesos organizacionales y competencias específicas. Considerados en conjunto, estos activos no físicos conforman el Capital Basado en el Conocimiento (CBC)”, se especifica en el informe “Apoyo a la inversión en capital basado en conocimiento, crecimiento e innovación”.
  • El informe se hizo con la finalidad de “proporcionar evidencia del valor económico del capital basado en el conocimiento y a ayudar a superar los retos de políticas planteados en las áreas de innovación, tributación, emprendimiento, competencia, presentación de información empresarial y propiedad intelectual”.
  • Como resultado, se desprenden algunas recomendaciones de política públicas, además de la impositiva que se destaca en esta página
  • Para estimular la inversión en CBC resulta fundamental que los mercados de producto y laborales, así como los sistemas de financiamiento de deuda y capital en etapa temprana, funcionen adecuadamente. También es importante contar con una legislación de quiebra sin demasiadas penalizaciones.
  • Los responsables de formular políticas deberían adoptar un concepto ampliado de innovación, más allá de la visión convencional en la que predomina la I&D. También deberían considerar como objetivos de políticas otras formas de CBC, tales como el diseño, la información y el capital organizacional.

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CRÉDITO: 
Manuel Lino, El Economista