Medio Oriente incendia ánimo de exportadores

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A pesar de los conflictos armados en países del Medio Oriente como Siria, Egipto, Irak e Irán, las relaciones comerciales entre México y la región continúan fortaleciéndose, no en vano el intercambio comercial total se elevó en 308% durante los últimos 10 años.

Así, las exportaciones crecieron 684% de 2004 a 2014, al pasar de 207 millones de dólares a 1,619 millones. Mientras que las importaciones presentaron un alza de 146% al transitar de 478 millones de dólares a 1,175 millones, en el mismo periodo de tiempo.

“Aunque no existe un acuerdo comercial que respalde esta relación, si hay tratados bilaterales que apoyan y fomentan el intercambio”, explica Luis Ampudia Pinal, director para Medio Oriente de ProMéxico. Ejemplo de esto son los Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones (APPRIS) con Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Kuwait y Qatar, que facilitan la inversión extranjera directa y están diseñados para el fomento y la protección de los flujos de capital.

Además, “estamos trabajando en un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Jordania, que se espera sea firmado antes de que finalice 2015”, adelanta el funcionario.

Estos mercados parecen lejanos y desconocidos para las pequeñas y medianas empresas (pymes), pero hay compañías de Jalisco, Sinaloa, Yucatán y Veracruz –principalmente–, que han diversificado sus exportaciones y encontraron en el Medio Oriente una oportunidad de negocio; tal es el caso de Kidzania, que ha inaugurado franquicias en Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Qatar.

Sectores atractivos

La región no es homogénea, por ello es necesario entender las particularidades de los países que la conforman para reconocer sus necesidades e incursionar en los mercados. Ante esto, ProMéxico dividió la región en tres zonas: El Levante (Líbano, Jordania, Egipto y Siria), Asia Central (Pakistán, Irán e Irak) y la Península Arábiga (Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Qatar, Kuwait y Yemen).

Al final, “el reto no está en comercializar al extranjero, sino en el desconocimiento de los requisitos en materia sanitaria, considerando su cultura y religión”, detalla Claudia Esteves Cano, coordinadora de Asia y Medio Oriente de ProMéxico. Por ejemplo, la certificación Halal que garantiza que los alimentos, productos y servicios que se adquieran son sinónimo de calidad. Asimismo, está el Kosher para la comunidad judía que se basa en un ritual religioso con el objetivo de beneficiar al cuerpo y el alma del consumidor.

En cuanto a las oportunidades de negocio para las pymes mexicanas, todo depende de la zona, pero en términos generales los sectores farmacéutico, químico, de dispositivos médicos, automotriz, joyero, energético y alimentario, son los más destacados.

Este último ha tenido un auge impresionante en los últimos años. En 2014, 27% de las exportaciones realizadas por empresas mexicanas fueron vegetales y 9% pertenecieron a trigo y morcajo. “Los productores de frutas, legumbres, pescados, mariscos y cárnicos deben aprovecharlo”, menciona Claudia Esteves.

Otro nicho relevante en el tema de las exportaciones es el de la salud, cifras de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, por sus siglas en inglés) revelan que tres de los 10 países del mundo con mayor prevalencia de diabetes tipo II se encuentran en el Medio Orientre: Arabia Saudita, Kuwait y Qatar. Los productores de sustitutos de azúcar pueden entrar a este mercado con mayor facilidad. Los proyectos de miel de agave y de stevia pueden funcionar muy bien; el año pasado, la miel representó 27% de las exportaciones a la región.

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Cultura empresarial

La religión, la cultura y el idioma son otros obstáculos a vencer, es importante ser cautelosos a la hora de buscar un socio. “La gente es acogedora y cálida, pero hay que dejar las cosas claras en cuanto a documentos legales”, comenta Luis Ampudia. Recomienda hacer negocios en persona y bajo un ambiente de amistad, pero sin exceder los límites de confianza, ya que muchas veces la realeza del lugar se involucra en ello y una ofensa puede terminar cerrando puertas.

En cuanto al tema del tiempo, “hay que ser muy pacientes, en el Medio Oriente se analizan los proyectos a detalle, todo es a largo plazo”, finaliza el director para la región de ProMéxico.

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CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario