Jamaica quiere ser reconocida por sus negocios

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Los ojos del mundo han estado puestos en Jamaica y no es para menos, es la cuna de Usain Bolt, hombre más veloz del planeta y de Bob Marley, el ícono de la música reggae. Ahora la isla caribeña quiere que la volteen a ver por algo más: “Somos creativos, atletas y cantantes, pero también somos hombres y mujeres de negocios”, asegura Diane Edwards, presidenta de Jampro, organismo que promueve el comercio y la inversión internacional.

Por un lado, la nación quiere convertirse en el próximo centro logístico a nivel internacional, principalmente para el intercambio comercial entre América del Norte y del Sur. Diane Edwards menciona en entrevista que para conseguirlo cuentan con una entrada directa al Canal de Panamá, una amplia red de carreteras, tres aeropuertos de conexión internacional y el Puerto de Kingston, el séptimo más grande en el mundo y que recibe 3,500 barcos al año.

Mientras que por el otro, el gobierno del país caribeño está facilitando las cosas para crear empresas: “Ha habido una serie de reformas regulatorias que avalaron que todos los trámites de apertura se realizaran a través de Internet”, menciona la funcionaria, quien se respalda en el reporte del Banco Mundial, Doing Business 2016, midiendo la calidad y eficiencia regulatoria, para decir que Jamaica es el noveno mejor país en el mundo –y el primero en América Latina– para abrir una compañía. Según el documento, un par de socios sin capital pueden tener su propia empresa en tan sólo tres días.

Además, existen incentivos fiscales atractivos para los foráneos. “Jamaica es una economía liberal y abierta, los extranjeros pueden comprar tierras sin problema; y los que generan fuentes de trabajo (en hoteles, principalmente) pagan la mitad de impuestos normales y se olvidan de los aranceles de importación”, indica Edwards.

Esta situación, hasta ahora, ha sido aprovechada por empresarios de China, Francia, España, Estados Unidos, Inglaterra, Italia y Nigeria. Aunque nuestro país no se queda atrás: desde 1998, Cemex se instaló en tierras jamaiquinas y se dedicó –hasta el 2012– a la producción y comercialización de cal; ahora también apuesta por la industria de la alúmina y el concreto.

Un informe de la compañía cementera revela que en 2015 lograron ventas netas de 14,127 millones de dólares, de las cuales 14% se hicieron en países de América Latina, incluyendo Jamaica.

El país de El Caribe también incursionó en México y lo hizo con el ron artesanal Appleton, bebida alcohólica que se ha convertido en el sello de Jamaica a nivel internacional.

¿Qué ofrece Jamaica?

El pasado 18 de marzo, México y Jamaica celebraron 50 años de relaciones diplomáticas. En estas cinco décadas, la isla caribeña se ha posicionado como la segunda economía más grande la Comunidad del Caribe (Caricom) y, por ende, en el tercer socio comercial de México en la región. En los últimos 10 años –según cifras de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE)–, el comercio bilateral creció 93 por ciento.

Durante 2015, el intercambio entre ambos países alcanzó los 130 millones de dólares. Y desde 2013, el acumulado se coloca en 525.3 millones.

Pero, ¿qué hace atractivo al país caribeño? La presidenta de Jampro indica que más que allá de su comida y clima agradable, Jamaica es la pieza faltante del rombecabezas, al menos para México. Por ejemplo: “Ustedes fabrican telas únicas y en Jamaica hay mano de obra experta que sabe coser, bordar (…) Nosotros no producimos bastantes productos para los turistas, ésta es una oportunidad interesante para colaborar”.

Lo mismo sucede para la industria joyera, Diane Edwards agrega que en su país hay mármol y piedra caliza, las cuales pueden ser modificadas en la nación azteca, donde se cuenta con el conocimiento para trabajar este tipo de productos.

Además, en los próximos cincos años, Jamaica planea edificar 10,000 habitaciones turísticas en la isla, lo que abre oportunidad a empresas de la construcción.

Si bien barreras como el idioma y la difícil conectividad marítima y aérea (los vuelos no son directos) han reducido la flexibilidad a la hora de crear sinergias comerciales, “el interés está en ambos lados y un vuelo con escalas no impide hacer negocios”, comenta la funcionaria.

Finalmente, dice que debido a que 59.3% de los puestos directivos en Jamaica están ocupados por mujeres, según la Organización Internacional del Trabajo, las negociaciones pueden retrasarse un poco, y es que a muchos empresarios (principalmente los chinos) todavía les cuesta trabajo relacionarse con las féminas. Pero no hay nada de qué preocuparse, “la gente que quiere trabajar con Jamaica acepta la cultura del país”, concluye.

zyanya.lopez@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario

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