La innovación es la fórmula para el crecimiento

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La proporción de gasto en investigación y desarrollo con respecto al PIB en México (de alrededor del 0.5%) es la más baja entre los países del Organismo.

México debe de invertir más en capital humano, principalmente en educación y fomentar la innovación en el sector empresarial para tener un desarrollo económico más fuerte y sostenible, de acuerdo con el nuevo informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El estudio de la OCDE sobre Políticas de Innovación en México, revisa las fortalezas y debilidades de México en el sistema de innovación y recomienda medidas que el gobierno pudiera tomar para aumentar el impacto de la innovación con base a una prosperidad futura del país y el bienestar social.

“Nuestra capacidad para innovar será la clave para restaurar el crecimiento de largo plazo y enfrentar los grandes desafíos globales como el cambio climático, la pobreza, las desigualdades y las pandemias”, aseguró Ángel Gurría, secretario general de la OCDE.

Aseveró que el futuro próspero e incluyente que merecen los mexicanos depende de que México se convierta en un polo internacional de innovación.

“El país cuenta con activos considerables para dar lugar a un desarrollo más centrado en el conocimiento: el acceso a mercados grandes y sofisticados, una masa crítica de empresas competentes, polos de excelencia en educación superior e investigación científica, un acervo apreciable de técnicos e ingenieros altamente calificados, una razonable dotación de empresarios modernos y dispuestos a compartir y tomar riesgos y, sobre todo, una población muy joven.”, comentó Gurría.

El secretario enfatizó en tres áreas críticas: primero, mejorar las condiciones del marco para la innovación; esto incluye el fortalecimiento de la competencia en varios sectores y la facilitación del acceso a la financiación de nuevas firmas tecnológicas.

En segundo lugar, mejorar el sistema de gobierno en innovación. Y tercero, incrementar el gasto público en ciencia y tecnología.

“Para las economías emergentes como México, la innovación debe ser la piedra de toque de la política nacional de desarrollo. La innovación debe sustituir al petróleo como motor del desarrollo”, dijo.

Asimismo afirmó que la proporción de gasto en investigación y desarrollo con respecto al PIB en México (de alrededor del 0.5%) no sólo es la más baja entre los países de la OCDE, sino que es inclusive considerablemente menor que la de otras economías emergentes.

China destina el triple que México (con un 1.5% del PIB). Brasil y Sudáfrica dedican el doble (con 1% del PIB). “En todos estos países, hay decisiones ya anunciadas para aumentar significativamente estas cifras”, agregó.

Por su parte, la proporción que las tecnologías de la información y la comunicación es una de las más bajas de los países del Organismo. “ El alto costo de los servicios de Internet es uno de los factores que explican este rezago”, acusó.

En este contexto, según la OCDE hay tres cuestiones fundamentales que el gobierno Mexicano debería priorizar:

  • Intensificar la competencia en los mercados financieros y en el acceso al financiamiento para las nuevas empresas basadas en tecnología, su gobierno corporativo y el fomento de la iniciativa empresarial.
  • La gobernabilidad del sistema de innovación debería mejorar, con el fin de garantizar un compromiso político sostenido, una jerarquización clara y una implementación eficiente.
  • Tercero, se debe propiciar una mayor eficiencia del gasto, dando prioridad al apoyo directo, más que a los incentivos fiscales.

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CRÉDITO: 
Redacción