Ingredientes para una startup con éxito

Foto EE: Archivo

Startup es un término que ha ido creciendo en popularidad los últimos años, y sus definiciones van desde grandes éxitos hasta increíbles fracasos. Es por eso que muchos temen al iniciar o arrancar un negocio.

Sin embargo, las historias de éxito de muchas Startups -que cada día parecen ser más- nos lleva a la pregunta:

¿Cuál es la diferencia entre un Startup exitosa y un Startup destinada al fracaso?

La respuesta puede ser suficientemente compleja en muchos casos. El éxito de un Startup depende de diversas condiciones en donde en muchos casos no pueden ser controladas. Sin embargo, existen otras variables que sí pueden ser controladas y aprovechadas al máximo para acercarse más al éxito.

Podemos preocuparnos por las variables que no se pueden controlar (y que no se puede hacer nada al respecto), o podemos ser proactivos y buscar aprovechar aquellas variables que si controlamos.

INGREDIENTES VITALES

Buscar algo que motive. No hay mejor motivación que hacer algo que uno cree es importante. Tener una confianza absoluta en lo que se está haciendo puede incluso llegar hacer una buena herramienta de marketing. Es muy difícil lograr llevar a cabo algo en lo que no se cree.

El fracaso no es un resultado. Muchos creen que el fracaso es el término y final de una acción que salió mal, pero esto no es así. Fracasar es simplemente una nueva enseñanza y un aprendizaje más de lo que no se debe hacer. Existen miles de historias de éxito como la del Coronel Sanders y su franquicia multimillonaria.

Contratar a personal con pasión. En las fases iniciales, se necesitan personas que sean apasionadas por lo que hacen, comprometidas con el proyecto y que les guste la idea. Tienen que ser personas que no se queden trabajando hasta tarde porque se les ordenó, sino que lo hacen porque quieren colaborar con el proyecto y sienten pasión por lo que hacen.

Escuchar y aprender. Saber escuchar es increíblemente importante considerando todo lo que se puede aprender de esta manera. Escuchar a todas las personas, trabajadores, clientes, inversionistas, incluso a la competencia y a aquellos que no creen. Escucharlos y aprender de lo que dicen, pero no dejar que lleven la batuta y controlen las acciones.

Esperar lo inesperado. No es fácil prepararse para lo inesperado, pero hay que hacerlo. El fracaso de muchos startups está en no saber que hacer cuando algo inesperado sucede, no tienen un plan de contingencia o de acción que les permita trazar una línea de lo siguiente que hacer. No es estar planificando para el fracaso, pero sí para controlar y pasar los obstáculos que se presenten.

Que no suba el éxito a la cabeza. Muchas veces cuando se logra el preciado éxito, se quiere aumentar ese éxito. Esto, en vez de traernos mejores resultados, puede enviarnos al abismo del fracaso.

Si se logra el éxito, hay que saber asumirlo, entender que se está yendo en la dirección correcta y que hay que seguir ese rumbo.

¿Por qué cambiar las cosas si todo está saliendo bien? Sólo se debería cambiar, si es necesario para evitar que las acciones nos dirijan a un obstáculo mayor.

No es fácil iniciar un negocio o llevar realizar alguna idea. Hay que realizar muchas cosas y tomar muchas decisiones, y siempre es útil buscar formas económicas pero eficaces de realizar las tareas diarias.

En alianza con Rincondelemprendedor.es

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CRÉDITO: 
El Rincón del Emprendedor