Desempleo creció durante mayo

Archivo/Eleconomista.mx

Alrededor de 2 millones 700,000 personas no lograron emplearse durante ese mes

El desempleo en el mes de mayo registró un crecimiento con una tasa cercana a 5% de la Población Económicamente Activa, cuando en el mismo periodo del 2012 fue de 4.83%, lo que representa que 2 millones 700,000 personas no lograron emplearse en el quinto mes del año, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Asimismo, destacó que las personas que no tienen empleo son quienes tienen el mayor nivel de instrucción, pues 70.8% no cuenta con una fuente de empleo; en tanto, 29.2% de los desocupados no contaba con estudios completos de secundaria. Obedece a la desaceleración que hay en la economía mexicana, y cuyo crecimiento será menor, aseguró José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey.

Lo que provoca esto (el desempleo) es un evento de menor crecimiento económico que afecta a la generación de empleo. Si revisamos las cifras del crecimiento del empleo formal, también lo que vemos es que hay bajo crecimiento del mismo, así que los datos del INEGI e IMSS coinciden”, explicó.

Cabe recordar que el reporte del empleo formal que publica el IMSS reveló que en el quinto mes del año apenas se crearon 6,929 puestos de trabajo, incremento menor, en 72.7%, que lo reportado durante mayo del 2012 y que significa la menor generación mensual de empleos de los últimos 42 meses.

De la Cruz agregó que la poca generación de empleo no sólo se refleja en el sector industrial, sino también en el sector servicios.

Respecto de la tasa de informalidad laboral, se ubicó en 59.67% de la población ocupada en mayo de este año, en tanto que en igual mes del 2012 fue de 60.18 por ciento.

Según analistas de Invex, “la tasa de informalidad permanece en niveles superiores a los presentados antes de la crisis y representa uno de los riesgos más importantes en el largo plazo, al ser determinante en la fijación del precio en el mercado laboral”.

[email protected]

CRÉDITO: 
María del Pilar Martínez, El Economista