Impuesto a bebidas inhibirá ventas en BC

Archivo/Eleconomista.mx

La medida perjudica a alrededor de 800,000 comercios

Tijuana, BC. La aplicación del Impuesto Estatal a la Venta Final de Bebidas con Contenido Alcohólico afecta a los productores vitivinícolas y a los propios comerciantes, aseguraron especialistas y participantes del sector.

El gobierno bajacaliforniano estableció el gravamen desde el pasado 1 de febrero como parte del Presupuesto de Ingresos 2012.

El padrón de vendedores finales, según la Secretaría de Planeación y Finanzas local, se estima entre 6,000 y 8,000 establecimientos, lo que representa una recaudación base de 100,000 pesos, con miras a que sea una cifra mayor al final del año.

En palabras de Adolfo Solís, abogado fiscalista de Grupo Farías, la captación planteada es sólo una estimación, toda vez que se trata de un impuesto extrafiscal.

Explicó que es una imposición de doble filo: generará una recaudación adicional pequeña, pero con el riesgo de disuadir el consumo.

El contador Luis Ignacio Sánchez, integrante del Comité Fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), explicó que el impuesto se aplica a la venta final de bebidas alcohólicas, con excepción de la cerveza y el vino por decreto del Ejecutivo local, a una tasa de 4.5% sobre el precio de venta antes del Impuesto Empresarial a Tasa única (IEPS) y del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El contador ejemplificó que el costo de una bebida sin impuestos es de 100 pesos, el cual aumenta a 169.83 pesos con el IEPS (53%) y el IVA (11%); sin embargo, al aplicar el nuevo gravamen, el costo final al consumidor quedaría en 174.83 pesos.

Vino, una decisión pendiente

Aunque el impuesto no aplica a la venta de vinos durante este 2012, su futuro en los siguientes años dependerá de un decreto del Gobernador, lo cual no tiene contentos a los productores en el estado, cuya industria es la más importante del país, al acaparar 90% de la producción total.

Analizan amparo

Los comerciantes dedicados al giro de comercialización de bebidas alcohólicas se reunieron en la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Tijuana para ver la manera de evitar este incremento de precios en sus productos, pues aseguran que impactará negativamente las ventas.

José Manuel Corona, presidente de la Unión de Licoreros de Tijuana, dijo que este impuesto los hace menos competitivos y, aunque no precisó cifras de las afectaciones, sostuvo que en lo que el consumidor se acostumbra a los nuevos precios sí se inhibirá la venta.

Los comerciantes consideran la posibilidad de interponer un amparo contra el impuesto; sin embargo, el abogado Solís Farías comentó que no tiene viabilidad esta medida.

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CRÉDITO: 
Sandra Cervantes, El Economista