Hogares mexicanos no cubren necesidades

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No cuentan con los requerimientos para discapacitados: Clares

El coordinador del Centro Latinoamericano de Responsabilidad Social (Clares), de la Universidad Anáhuac Norte, Juan Carlos Sánchez, consideró que es fundamental que el desarrollo de vivienda tome en cuenta los cambios generacionales y el crecimiento de las familias, porque en muchos casos se piensa en espacios que funcionan muy bien para una pareja, pero al tener hijos, inician las complicaciones.

Durante su participación en el panel “Tendencias y mejores prácticas en busca de una mejor vivienda”, el experto dijo que los hogares en México no están pensados para los requerimientos de adultos mayores o personas con capacidades diferentes.

“Creo que estamos en el mejor momento de emprender una estrategia de cambio y dar una verdadera respuesta a lo que necesita la población. Hay que replantear y responder a lo que verdaderamente se necesita”, refirió.

Otro aspecto que abordó fue la necesidad de fomentar la cercanía de la sociedad con sus espacios laborales y evitar largos desplazamiento que generan gastos adicionales para las familias, como se ha observado en el incremento de desarrollos de vivienda en las periferias de las ciudades, que afecta la productividad de todos.

Sin embargo, reconoció que es posible lograr exitosos modelos de desarrollo fuera de las ciudades, pero éstos deben anclarse en una sólida infraestructura social y económica.

“Nosotros abrimos una comunidad en Lerma, Estado de México, en la que pusimos un clínica, escuelas de kínder a preparatoria y se dio capacitación para el trabajo. Fue un caso en el que se logró una mejor calidad de vida”, explicó.

Dicha experiencia fue consecuencia de los sismos de 1985 y el reto actual es no responder a cuestiones de emergencia, sino planear con eficiencia el futuro, que la gente esté cómoda y el hacinamiento ya no sea una cuestión que afecte la integración del tejido social.

Trabajo en equipo

Por su parte, Homero Hernández, director de la Facultad Mexicana de Arquitectura de la Universidad La Salle, manifestó sus deseos de que la elaboración de políticas de vivienda vincule los planes de desarrollo y reglamentaciones con las demandas de los usuarios.

“Hay un interés loable para crecer con orden en las ciudades, aunque parece que hay más incentivos de ir a la periferia, pese a los altos costos que eso implica”, comentó.

Desde su perspectiva, el comienzo de la nueva administración presenta una oportunidad para fijar metas de larga duración en el tema de vivienda y la elaboración de un foro de análisis en el que participen académicos, constructores, ingenieros, los gobiernos locales y la sociedad civil, pero sin que prevalezcan intereses políticos.

“Finalmente, hay desarrolladores que quieren invertir su dinero en el sector, pero quieren certezas y están en su derecho, por ello es también necesario actualizar los reglamentos actuales”, indicó.

Frente a los asistentes al Foro Retos y Oportunidades para el sector inmobiliario, organizado por el periódico El Economista, Hernández manifestó que debe ser prioritario revisar los permisos vigentes para construir, porque el uso mixto (comercial y residencial) por el momento está limitado.

Como un ejemplo, mencionó lo que ocurre en la delegación Benito Juárez, en la ciudad de México, donde “hay muchas construcciones por demoler y genera inconformidades. Sería adecuado que en vez de que se diga no, se hagan propuestas. Finalmente, el gobierno es quien tiene la última palabra y para eso ayudaría el foro de análisis”.

El representante de la Universidad La Salle también manifestó su inquietud por el incremento de construcción de viviendas irregulares, que han sido posibles porque el gobierno ha sido permisible, lo dejó crecer y ahora su solución representa una difícil tarea que ya no se puede postergar y apostar por la calidad de vida.

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CRÉDITO: 
Alejandro de la Rosa, El Economista