Establecen Certificación de Calidad para Franquicias

Aumentar la confianza de inversionistas y del mercado en general, el objetivo

En los últimos seis años, a través del Programa Nacional de Franquicias (PNF), se invirtieron alrededor de 900 millones de pesos, lo que permitió el crecimiento de las marcas franquiciantes hasta superar las 1,000, lo cual representa un éxito pero es necesario seguir con los apoyos que continúen con el desarrollo del sector, afirmó Diego Elizarrarás, presidente de la Asociación Mexicana de Franquicia (AMF).

Destacó que a lo largo del sexenio, se destinó 60% de los recursos para la apertura de nuevas unidades y 40% para desarrollo de conceptos. En los años siguientes se debe mantener la misma ruta e inclusive dar un mayor énfasis a la apertura de unidades productivas, mencionó el dirigente empresarial al reunirse con medios de comunicación.

“Para seguir con la madurez del sector, y que esas marcas que surgieron puedan abrir mayores puntos de venta para crear nuevas fuentes de empleos; es necesario aumentar los recursos del PNF al doble, y destinar 70% para este rubro”, dijo.

Agregó que este año, el sector busca un crecimiento mayor que en 2011, pues espera que llegue al 13%, además se tiene contemplado disponer rápidamente los recursos del PNF, que para el 2012 son de 111 millones de pesos.

Autorregulación, una necesidad

El sector necesita ser cada vez más profesional, por esa razón la AMF ha decidido establecer la nueva Certificación de Calidad de Franquicias (CCF) que no será oficial, pero estará basada en la norma ISO 9001-2008. Con esta medida se quiere aumentar la confianza de inversionistas, del mercado, sector financiero y gobiernos para seguir confiando en las franquicias, explicó Elizarrarás.

Una franquicia consolidada podrá demostrar que tiene modelos de operación maduros a través de la certificación. Por otro lado, en caso de ser una empresa en crecimiento se encontrará con un modelo que le permita desarrollar una alta calidad en su dinámica de trabajo de manera rápida, sin que se afecte en los distintos giros de negocios”, señaló.

El costo aproximado que tendría la certificación es de 60,000 pesos, y el proceso duraría alrededor de tres meses, la AMF tiene previsto que este año puedan cumplir con la CCF entre 10 y 15 empresas.

La Asociación también explicó que en este afán de profesionalizar al sector, recientemente celebró una alianza con el Centro de Arbitraje de México (CAM) para unir esfuerzos y que este sea el instrumento de mediación, prevención y solución de problemas que puedan haber entre franquiciantes y franquiciatarios.

CRÉDITO: 
Alberto Moreno