Habrá cambios en la banca de desarrollo

Foto: Especial

Fomentarán los préstamos a la actividad productiva del país

En la propuesta de reforma del sector financiero, que se presentará en breve, el gobierno federal liberará a la banca de desarrollo de ataduras legales del pasado y fomentará su participación en el otorgamiento de préstamos a la actividad productiva.

De acuerdo con el decreto que reforma principalmente las leyes de la banca de fomento, se cambiaría el paradigma de las instituciones públicas y ahora su prioridad no será el generar utilidades e invertir los recursos en operaciones bursátiles.

Se menciona que es prioritario apoyar con recursos a las actividades de infraestructura, agropecuarias, de vivienda, ahorro, al sector popular y comercio exterior.

Se busca cambiar el mandato de toda la banca de desarrollo que, principalmente, preservaba los recursos en lugar de tomar más riesgos para dar más créditos. Un ejemplo de ello es Nacional Financiera, ya que este banco de desarrollo tiene un portafolio de inversiones en valores bursátiles de 188,587 millones de pesos, esto es, una inversión de cartera, en vez de destinarse a créditos al sector productivo.

Internamente, el gobierno federal busca proteger a los directivos de la banca de desarrollo que toman decisiones de otorgamiento de crédito. De acuerdo con la propuesta, ahora los funcionarios públicos de los consejos directivos contarán con la defensoría legal, que apoyará las decisiones tomadas, aún después de haber terminado su relación laboral con la institución.

El gobierno federal propondrá remuneraciones adecuadas para los funcionarios de la banca de desarrollo, compatibles con las que se pagan en el sector financiero mexicano.

De acuerdo con exfuncionarios públicos, la banca comercial literalmente les quitaba talento humano, por el diferencial entre los salarios públicos y las ventajas del sector privado.

Apoyo en época de crisis

También se propone que la banca de desarrollo pueda tomar como garantía de créditos acciones de instituciones financieras o adquirir ciertos títulos o valores emitidos por ellas, aun cuando se encuentren en una situación crítica.

Con la reforma se busca extender el crédito a empresas en las que se requiera tomar eventualmente el control en eventos desafortunados, como el cobro de garantías, con el fin de asegurar el pago del crédito.

El Ejecutivo federal propone que la banca de desarrollo realice inversiones en empresas que desarrollan proyectos nuevos de larga maduración o actividades susceptibles de fomento, las cuales actualmente requieren de la autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). El cambio iría en el sentido de eliminar estos obstáculos, y los bancos gubernamentales podrían fomentar las inversiones, llamadas de riesgo.

La banca de gobierno ahora tiene que estimar la viabilidad del pago de los créditos a través de un análisis cuantitativo y cualitativo, para establecer su solvencia crediticia y capacidad de pago. Ahora con los cambios al artículo 65 de la Ley de Instituciones de Crédito será otorgado el financiamiento considerando la viabilidad del crédito en función de la garantía y con el espíritu de preservar las fuentes de empleo.

Ahora, la Secretaría de la Función Pública (SFP) ejerce toda la vigilancia de los bancos de desarrollo, como lo hace con las otras dependencias de gobierno federal. En la propuesta se busca que, acorde a las mejores prácticas, el sistema de control y vigilancia en asuntos bancarios recaiga en la CNBV, el Banco de México y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

La SFP únicamente tendrá atribuciones de control, evaluación y vigilancia de las disposiciones administrativas. Con estas medidas, el gobierno federal busca una banca más expedita y que responda a las necesidades de fomento de la planta productiva del país.

CRÉDITO: 
Edgar Huérfano y Eduardo Huerta, El Economista