Riesgoso el exceso de créditos a pymes

Foto: Archivo/El Economista

Imco pone en duda la capacidad de administración de las empresas

La reforma financiera debe tener en cuenta evitar la posibilidad de que se otorguen créditos de forma indiscriminada a las pymes y que se desfonde la banca de desarrollo, consideró el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Manuel Molano, director general adjunto del Imco, advirtió: “El crédito mal otorgado puede irse a fondo perdido y gestar problemas en finanzas nacionales. A la pyme, el crédito puede quebrarla por pasivos fuera de balance y una mala administración financiera”.

Para el Imco, al ser la pyme un sujeto de alto riesgo por no tener capacitación y que los recursos los destina casi 80% a capital de trabajo y no a la expansión de la capacidad productiva, los bancos colocan una sobretasa de hasta 6% por este concepto.

De acuerdo con el Instituto, de una tasa promedio de 15% que cobran los bancos a las pymes, 2% corresponde al costo de fondeo; 4%, al costo de administración; 4%, al componente inflacionario y el resto, al riesgo crediticio.

“Creemos que la reforma sí generará más volumen de crédito y menos costos de operación para los bancos, pero la pregunta es si estamos preparados para manejar los riesgos de este incremento en el financiamiento y si las pymes también lo están”, dijo Molano.

En el caso de la banca de desarrollo, el Imco se mostró preocupado, debido a que si la reforma la pone a competir con la banca privada, las instituciones públicas pueden quedarse sin recursos, al no tener buenos mecanismos de medición del riesgo.

“Ya vivimos esa experiencia en 1994, cuando el crédito al sector privado alcanzó cerca de 35% del PIB, pero se dio de forma descontrolada y vimos lo que le pasó a todo el sector bancario, al que prácticamente le dimos reset”, indicó el directivo.

Si bien sólo 3% de los activos totales del sector bancario en su conjunto está colocado como financiamiento a las pymes, el costo de recuperación de un crédito a través de un proceso judicial representa en México cerca de 32% de la deuda total, mientras que en países como España, Brasil y Argentina es de 15%; en Estados Unidos, de 9% y en China, de 8%, de acuerdo con datos de la OCDE.

Por ello, el Imco propone que antes de buscar aumentar el nivel de endeudamiento de las pymes, es necesario que se les den apoyos de financiamiento directo, como capital semilla y capacitación para la administración adecuada de sus recursos.

“Es aquí donde la banca de desarrollo puede jugar un papel más relevante y significativo para las pymes, ya que, junto con los conocidos como capitales ángeles, pueden desarrollar a las empresas en sectores estratégicos con alto contenido tecnológico y sin tener que endeudarlas”, refirió Molano.

Finalmente, el Instituto destacó que, a pesar de que la reforma financiera da más certidumbre para la recuperación de garantías, es importante que no se genere un incentivo perverso entre los intermediarios financieros, derivado de un interés de otorgar el crédito confiando sólo en la garantía que tiene del gobierno federal o del mismo acreditado.

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CRÉDITO: 
Edgar Huérfano, El Economista