Evita que el SAT congele tu negocio

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Prodecon busca crear protocolo que regule la inmovilización de cuentas.

Imagina que un día vas al banco a hacer un retiro y al llegar el gerente de la sucursal te informa que todas tus cuentas de crédito o ahorros han sido bloqueadas por tiempo indefinido. Después de investigar te dicen que fue por orden del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Actualmente los artículos 145 y 145A del Código Fiscal de la Federación (CFF), autorizan al órgano tributario el embargo de tus recursos (muebles e inmuebles), bajo la premisa de asegurar el pago de algún interés fiscal que tengas pendiente por realizar, en caso de que exista el riesgo de que ocultes o delegues tus propiedades a un tercero con el fin de evadir tus responsabilidades fiscales, porque no hayas cumplido con alguna documentación que te haya sido requerida o porque no hayas notificado el cambio de tu domicilio fiscal.

De acuerdo con Diana Bernal, titular de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), en 2006 la Administración General de Auditoria Fiscal Federal del SAT efectuó 541 embargos, cifra que para 2011 incrementó a 2,014 inmovilizaciones de cuentas, cantidad que va en aumento, pues asegura que en la instancia que representa reciben quejas sobre este tipo de casos al menos tres veces por semana.

Desde la creación del organismo representado por Bernal, en septiembre de 2011, a la fecha, se han atendido quejas de alrededor de 4,000 contribuyentes, de los cuales 74 fueron reportes de embargos precautorios que no son procedentes y sólo seis de estos no han sido resueltos.

“De acuerdo con el CFF, la facultad del fisco para inmovilizar los bienes de los contribuyentes es correcta, sin embargo en algunas ocasiones se ha ejercido esta facultad de manera arbitraria”, dijo la procuradora.

¡Yo no fui!

Sin embargo, Gustavo Sánchez Soto, socio director del bufete de consultores jurídicos Sánchez Soto y Asociados, explicó que en materia legal los aseguramientos precautorios violan el artículo 16 constitucional, “debido a que en el momento en que se ordena la inmovilización de las cuentas, la autoridad aún no tiene un crédito fiscal determinado que adeude el contribuyente y al no existir un límite, se realiza el aseguramiento de todos los activos que existan a nombre de una persona en el sistema financiero mexicano”.

Al respecto Jorge Mafud, director de un despacho jurídico especializado en pequeñas y medianas empresas (pymes) Mafud y Abogados, explicó que si bien es cierto el hecho de que a las autoridades no les importa si con el aseguramiento de una sola cuenta puede quedar garantizado el pago de un adeudo o el cumplimiento de alguna otra de las obligaciones del contribuyente, el mayor daño se hace al imposibilitar a las personas de cumplir con otras de sus obligaciones.

“Al no permitirle a los empresarios disponer de sus recursos económicos también se les imposibilita pagar los sueldos de sus trabajadores y cubrir el monto del costo de los servicios de sus proveedores, generando una cadena de incumplimiento de obligaciones que, sin duda, pueden llevar a las empresa hasta la quiebra”, explicó Mafud.

Ante esta situación, Diana Bernal, aseguró que en la Prodecon están trabajando con el SAT y con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para diseñar un protocolo que especifique en qué casos se debe proceder con la inmovilización de las cuentas de los contribuyentes y el tiempo en que se debe realizar la reactivación de las cuentas luego de demostrar la improcedencia del acto.

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CRÉDITO: 
Fabiola Naranjo