Evita que el dólar se coma tus ganancias

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El panorama para los negocios en México se torna oscuro. Un peso mexicano castigado, la inflación en su nivel más alto en lo que va del año, que a su vez empuja un alza en las tasas de interés y en consecuencia el encarecimiento del crédito bancario. Ante este escenario, las empresas comienzan a sentir presión.

“Todos los equipos que compramos son en dólares. En una inversión para abrir una tienda, 40% es destinada a equipo”, expone Hugo Moreno, director general de Ópticas Ver de Verdad, empresa con 60 sucursales en México. .

La compañía sinaloense de lentes de bajo costo importa sus armazones de China y Turquía, cuyas monedas también se devaluaron. “Estuvimos negociando con nuestros proveedores para que nos ayudaran, pero este año ni la moneda turca, ni la china se han devaluado, lo que sí ha sucedido con el peso mexicano, así que esta negociación ya no es válida. Definitivamente esto pega muchísimo en nuestros márgenes”, agrega.

El empresario indica que, desde hace dos años, cuando el dólar subió a 15 pesos, comenzó a platicar con toda su cadena de proveedores.

Siempre pensé que teníamos una vacuna contra el dólar a 15 pesos. Hemos hablado mucho con los proveedores, estamos tratando de aguantar los precios lo más que se pueda para mantener nuestra promesa de bajo costo, así que básicamente nos estamos comiendo una parte de ese incremento.”

¿Dólar aún más caro?

“Apenas empezamos a ver la punta del iceberg de lo que se viene”, advierte Mario Escobosa Barojas, vicepresidente de la Comisión Sector Empresarial del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), quien considera que a los factores que hoy presionan al peso, como son el tipo las elecciones en Estados Unidos, los bajos precios del petróleo, la inflación y la situación económica mundial, se sumará el próximo año la carrera presidencial en nuestro país.

A esto se añaden los bajos niveles de competitividad del país coincide Álvaro Vargas Briones, profesor de posgrado de la EBC y colaborador de DMC Consultores, quien estima que el tipo de cambio llegará en los próximos meses a 24 pesos por dólar.

El mayor riesgo con este escenario, señala Alejandro Cerda, director de Hir Pyme, está en los créditos contratados a una tasa variable, ya que va a tener un ajuste al alza. “No es alarmante, pero sí preocupa”.

“Una de las grandes ventajas es que son pocas las empresas que contratan -créditos- en dólares, a lo menor hay algunas medianas”, comenta el directivo y estima que un 50% de los préstamos adquiridos por las pequeñas y medianas empresas (pymes) son a tasa fija y el restante 50% tiene un componente variable.

¿Es buena idea pedir un crédito bajo este panorama? Alejandro Cerda comenta que sí, pero aclara “siempre es buen momento para hacer un negocio y esto implica que los empresarios sean responsables con el uso del dinero, tener bien definido su plan de negocios y no endeudarse.

Mario Escobosa Barojas es de la idea de que no es buen momento para pensar en ello. “Sin duda, los créditos bancarios se van a encarecer, porque se van a ajustar las tasas de interés. Definitivamente, hay que tener mucho control de nuestras finanzas”.

Dinero productivo

Los expertos consultados coinciden en que hoy como nunca el dinero debe usarse con inteligencia y utilizar la máxima para los créditos: que sean suficientes y que sean oportunos.

Si uno quiere un crédito es porque realmente lo necesita, pero la petición debe surgir del análisis de la necesidad y ésta me debe llevar a generar los ingresos que paguen los costos del préstamo y a producir utilidad. Si hago esto, estoy realizando una buena administración del crédito”, señala Álvaro Vargas Briones.

Mario Escobosa Barojas añade otra recomendación: créditos en pesos y a tasas fijas, pero además “amarrar” los contratos para generar los ingresos que paguen dicho préstamo, incluso con cláusulas de penalidades económicas.
Alejandro Cerda también puntualiza: “el dinero que tomen debe ser productivo, no debe utilizarse en el gasto”.

Tomar dinero involucra mucha responsabilidad de la empresa, del empresario y de alguien más, por ello debe estar muy consciente de que el dinero va a ser productivo, y que la compañía va a producir lo suficiente para poder pagar, de lo contrario no es momento para tomar el crédito”.

Lo primero que el empresario debe evaluar es el costo de oportunidad del crédito, las condiciones económicas de apertura en las que se va a otorgar, la tasa de interés y el plazo. “No necesariamente tengo que ir con el más barato, porque puede ser a corto plazo, que el flujo del negocio no va a permitir pagarlo”.

El monto del crédito, subraya, debe ser acorde al flujo del negocio para poder pagarlo, sin importar la tasa de interés o las condiciones de apertura.
Hir Pyme ha otorgado 800 créditos por un monto total de 350 millones de pesos. El ticket promedio es de un millón 500,000 pesos. “Últimamente vemos que a los empresarios les ha costado un poco de problema estar al corriente en sus pagos, sin embargo, los índices de cartera vencida no son alarmantes”, finaliza.

angelica.pineda@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Angélica Pineda / El Empresario

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