Esquema de compras beneficiaría a pymes

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Nafinsa ha financiado a 40,000 pequeños negocios de enero a mayo

Las compras consolidadas, contratos marco, subastas en reversa y un mayor uso de las Tecnologías de la Información (TI) que fomenten las licitaciones electrónicas fueron la estrategia que delineó el presidente Enrique Peña Nieto para fortalecer las compras de gobierno este año; sin embargo, algunos especialistas comentan que si no existe mayor transparencia en los contratos y los esquemas de factoraje no mejoran para los pequeños proveedores, difícilmente las compras al sector llegarán a 20% del total de las adquisiciones gubernamentales.

Desilus Bendreff, académico de la Universidad La Salle, aseguró que las compras de gobierno son un motor importante para impulsar el mercado interno de los países emergentes. “Al reducir las barreras para que las pymes entren en las licitaciones del gobierno, se obtendrá a corto plazo (seis meses o un año), una reducción de la tasa de desempleo y crecería el PIB de México entre 3 y 3.5%”, dijo.

No obstante, para que las pequeñas y medianas empresas (pymes) estén al nivel de las grandes compañías proveedoras, el académico recomendó “ser competitivos, hacer más con menos recursos, demostrar cuántos empleos se generarán en la compañía a raíz de ese contrato, tener disciplina en su presupuesto, ofrecer calidad en el servicio y responsabilidad en la entrega”.

Oliver Ambía, director de la licenciatura en Administración Financiera del Tecnológico de Monterrey campus Santa Fe, indicó que antes de venderle al gobierno, las pymes deben “estar bien informadas de lo que plantean los contratos, del proceso de las licitaciones, de lo que se vale y lo que no y considerar si necesitarán recurrir a alguna fuente de financiamiento”.

En este sentido, Nacional Financiera (Nafinsa), a través de su programa de compras de gobierno a pymes, generó una derrama de financiamiento de casi 14,000 millones de pesos en liquidez a 40,000 proveedores afiliados, de enero a mayo del 2013, mediante el descuento electrónico de facturas por cobrar.

Ambía advirtió que no diversificar la base de clientes en las pymes y dedicarle la mayor parte de las ventas al gobierno “le pondrá la soga en el cuello a los negocios”, pues los plazos para cobrar esas cuentas pueden ir desde tres, seis hasta 12 meses, según cada dependencia federal.

Lo ideal, afirmó, es que Compranet muestre un estilo más entendible o afable para el empresario mexicano.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez